El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó públicamente la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y dejó en claro que su gobierno asumirá un rol central en Venezuela hasta que el país esté en condiciones de iniciar una transición democrática segura. Durante una conferencia de prensa, el mandatario advirtió además que Estados Unidos está preparado para una segunda ola de ataques si la situación lo requiere.
Trump sostuvo que la prioridad de Washington es evitar el caos y garantizar que el colapso del régimen chavista no derive en un vacío de poder que ponga en riesgo a la población civil o a la región. En ese marco, remarcó que la presencia estadounidense será “activa y responsable”.
Una operación militar precisa y sin bajas estadounidenses
El presidente norteamericano elogió de manera enfática el trabajo de las fuerzas armadas que llevaron adelante el operativo. “Fue una operación extraordinaria”, afirmó, al describir la captura de Maduro como una acción planificada al detalle y ejecutada con máxima precisión.
Trump comparó el operativo con acciones militares previas contra estructuras hostiles al orden internacional y aseguró que ningún ciudadano estadounidense perdió la vida, un dato clave que refuerza la imagen de una intervención quirúrgica y profesional.

Según relató, Maduro fue capturado en plena madrugada y extraído del país en un helicóptero, en una secuencia que el propio presidente siguió en tiempo real junto a su equipo.
Maduro será juzgado en Estados Unidos
Más temprano, Trump confirmó que Maduro ya se encuentra en vuelo hacia Nueva York, donde será juzgado por delitos vinculados al narcotráfico, la corrupción y la violación sistemática de derechos humanos. El mandatario afirmó que presenció la operación “en directo” y la describió como una demostración del poder y la capacidad logística de Estados Unidos.









