El Pentágono confirmó que embarcaciones que intentaban evadir el bloqueo fueron interceptadas en el inicio del operativo para reabrir el estrecho.
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Estados Unidos reforzó su control en el estrecho de Ormuz al interceptar seis embarcaciones que intentaban evadir el bloqueo naval impuesto sobre los puertos iraníes, en el marco del operativo internacional para reactivar el comercio global.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que los buques fueron obligados a retroceder durante el primer día del denominado “Proyecto Libertad”, la iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump.
“Seis barcos intentaron romper el bloqueo desde puertos iraníes y todos fueron interceptados”, aseguró el funcionario en el Pentágono.
Un operativo militar de gran escala
El despliegue estadounidense en la zona es uno de los más importantes de los últimos años y busca garantizar la reapertura de una de las rutas energéticas más críticas del mundo.
Según el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, la operación incluye:
Destructores con misiles guiados
Más de 100 aeronaves en patrulla permanente
15.000 efectivos desplegados
Además, hay más de 1.500 embarcaciones afectadas por el bloqueo, con miles de marineros varados en la región.
Irán no respeta el bloqueo a sus puertos
Un alto el fuego bajo presión
A pesar de la tensión, Washington sostiene que el alto el fuego sigue vigente.
Sin embargo, los incidentes continúan: desde su implementación, Irán ha atacado buques comerciales en varias ocasiones, capturado embarcaciones y hostigado fuerzas estadounidenses.
Para el Pentágono, estas acciones se mantienen “por debajo del umbral” que implicaría una escalada total del conflicto.
Irán desafía la operación
Desde Teherán, el operativo fue calificado como una violación del alto el fuego y una provocación directa.
Autoridades iraníes advirtieron que el país aún no desplegó toda su capacidad de respuesta y que podría intensificar sus acciones si continúa la presión militar.
Ormuz, el eje de la economía global
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, lo que lo convierte en un punto estratégico clave.
Su bloqueo por parte de Irán desde el inicio del conflicto generó un fuerte impacto en los precios internacionales y en la estabilidad económica global.
Presión para forzar negociaciones
La estrategia de Estados Unidos combina poder militar y presión económica para llevar a Irán a la mesa de negociación, especialmente en lo relacionado con su programa nuclear.
Hegseth defendió los ataques previos a instalaciones iraníes y aseguró que lograron retrasar su desarrollo nuclear, aunque reconoció que el escenario sigue abierto.
Un conflicto lejos de resolverse
Con el “Proyecto Libertad” en marcha y las tensiones en aumento, el control del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los principales focos de la geopolítica mundial.
Mientras Estados Unidos busca garantizar el comercio global, Irán continúa utilizando su posición estratégica como herramienta de presión en un conflicto que aún no muestra señales claras de resolución.