El periodista y creador de contenido Nick Shirley denunció haber sido perseguido por el régimen cubano durante un viaje a La Habana, donde buscaba documentar la crisis humanitaria que atraviesa la isla. Según su relato, agentes de inteligencia lo siguieron durante toda su estadía, le confiscaron equipos de trabajo y montaron un operativo para impedir que difundiera imágenes de la situación real del país.
A través de un video publicado en redes sociales, Shirley afirmó que estuvo “a punto de ser tomado como rehén” por las autoridades, en un episodio que vuelve a dejar en evidencia las restricciones a la libertad de prensa en Cuba.
Equipos confiscados y vigilancia permanente
De acuerdo con su testimonio, apenas llegó al país, las autoridades le retuvieron la mayor parte de sus herramientas de filmación. “Se llevaron todas mis cámaras, micrófonos y equipos, excepto mi iPhone”, explicó.
A partir de ese momento, comenzó un seguimiento constante por parte de supuestos agentes encubiertos. Mientras realizaba entrevistas en la calle para conocer la situación de los ciudadanos, su equipo detectó personas que los vigilaban e incluso los filmaban.
La situación se agravó cuando, según relató, identificaron a varios individuos vinculados a la inteligencia cubana dentro del hotel donde se hospedaban. “Tenemos espías cubanos abajo, en el lobby, intentando detenernos antes de que podamos salir del país”, aseguró.









