El presidente ruso, Vladimir Putin, recibió este sábado en el Kremlin a los enviados especiales del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, en una reunión centrada en buscar una salida negociada a la guerra en Ucrania, que ya supera los cuatro años. El encuentro representa así un nuevo esfuerzo diplomático de Washington para acercar posiciones entre Moscú y Kiev y avanzar hacia un eventual acuerdo de paz.
Putin reconoció al inicio de la reunión que la situación ''no es sencilla'', aunque transmitió sus ''mejores deseos'' al presidente Trump. La presencia de Witkoff y Kushner en Moscú refleja la importancia que la administración estadounidense concede a las negociaciones directas con el Kremlin, especialmente en un momento en que ambas partes han mostrado señales de disposición a reducir temporalmente las hostilidades.
Los enviados estadounidenses llegaron a Moscú poco después del mediodía y se reunieron con Putin en el Gran Palacio del Kremlin. En las conversaciones también participaron Yuri Ushakov, asesor del Kremlin para política internacional, y Kiril Dmítriev, enviado presidencial ruso para la cooperación económica con Estados Unidos.
La visita de Witkoff y Kushner constituye el primer encuentro de este tipo desde el pasado 22 de enero y se produce menos de dos semanas después de la visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe. La sucesión de contactos de alto nivel evidencia que Washington está intensificando sus esfuerzos diplomáticos para encontrar una fórmula que permita poner fin al conflicto.
Los enviados especiales del gobierno de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron con Vladimir Putin en la búsqueda de una salida diplomática a la guerra en Ucrania
En paralelo, Ucrania anunció una pausa temporal en sus ataques aéreos contra Moscú como respuesta a una medida similar adoptada por Putin respecto de Kiev. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que había hablado con los enviados estadounidenses y que estos ya habían comenzado a trabajar con la parte rusa.
Zelenski indicó que Ucrania estaba dispuesta a respetar un alto el fuego en los ataques aéreos desde el sábado y durante el domingo y el lunes, esperando reciprocidad por parte de Rusia. La pausa busca facilitar las conversaciones y garantizar condiciones de seguridad para la visita de Witkoff y Kushner a Kiev, prevista para el domingo.
El mandatario ucraniano había adelantado además que garantizaría el funcionamiento normal del espacio aéreo ruso para permitir el desplazamiento seguro de los negociadores estadounidenses. Asimismo, expresó su expectativa de que Moscú hiciera lo mismo durante el tiempo necesario para desarrollar las conversaciones y resolver los aspectos logísticos de la visita.
Zelenski aseguró que ha mantenido conversaciones con los enviados de Trump y confirmó que está dispuesto a respetar un alto al fuego con Moscú
La posibilidad de que Witkoff y Kushner viajen directamente en avión a Kiev supone un elemento particularmente relevante. El espacio aéreo ucraniano permanece cerrado a la aviación civil desde el comienzo de la invasión rusa en febrero de 2022, por lo que las delegaciones extranjeras normalmente ingresan al país por tren o carretera desde naciones europeas vecinas.
Antes de la pausa anunciada por Putin, sin embargo, Zelenski había denunciado ataques rusos contra los aeropuertos de Kiev y Borispil. El mandatario ucraniano consideró que los bombardeos estaban relacionados con los preparativos para la llegada de los representantes estadounidenses y cuestionó las intenciones de Moscú.
A pesar de esas tensiones, Zelenski afirmó que su equipo está preparado para mantener una conversación ''sustancial'' con los enviados de Trump. La llegada de Witkoff y Kushner a Ucrania será especialmente significativa porque representará su primera visita a Kiev desde el inicio del segundo mandato de Trump.
El gobierno de Trump también apunta a mantener una reunión con las autoridades ucranianas para acelerar el proceso de paz en la región
La misión de ambos negociadores adquiere así un papel central en los esfuerzos de Washington para impulsar un proceso diplomático. Su trabajo busca aprovechar la disposición temporal de Rusia y Ucrania a reducir los ataques para abrir un espacio de diálogo más amplio y avanzar hacia una solución al conflicto.
Con contactos simultáneos en Moscú y Kiev, la administración Trump intenta mantener abiertas las líneas de comunicación con ambas partes. La estrategia de Witkoff y Kushner prioriza la negociación directa y la búsqueda de resultados concretos, mientras las pausas militares podrían servir como primer paso para generar las condiciones necesarias para conversaciones destinadas a alcanzar una paz duradera.