Las operaciones del Gobierno de Daniel Noboa contra las estructuras criminales dedicadas a la minería ilegal comenzaron a generar un impacto económico sobre las mafias que operan en distintas zonas de Ecuador. Según los datos difundidos por las autoridades, las intervenciones realizadas durante los últimos meses permitieron impedir que alrededor de USD 46 millones continuaran circulando dentro de este negocio ilícito.
La minería ilegal se convirtió en una fuente importante de ingresos para organizaciones criminales ecuatorianas. Los grupos utilizan territorios alejados de los principales centros urbanos para instalar campamentos, operar maquinaria pesada y extraer oro sin autorización estatal.













