Japón está impulsando una iniciativa para retirar a Myanmar de la lista negra del organismo internacional encargado de combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, en un movimiento que busca facilitar las relaciones comerciales con el país asiático y favorecer su recuperación económica tras años de aislamiento internacional.
La propuesta fue presentada ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), según un alto funcionario del gobierno japonés y otra persona familiarizada con las conversaciones.
Tokio pretende que el organismo elimine la obligación de aplicar controles reforzados a las transacciones financieras vinculadas con Myanmar, una medida que actualmente dificulta las inversiones y las operaciones bancarias internacionales.
La iniciativa surge mientras varias potencias reconsideran sus relaciones con el gobierno respaldado por los militares, que tomó el poder mediante un golpe de Estado en febrero de 2021. Actualmente, Myanmar comparte la lista negra del GAFI únicamente con Irán y Corea del Norte.

Japón busca facilitar las relaciones comerciales
El gobierno japonés considera que retirar a Myanmar de la clasificación de jurisdicciones de alto riesgo permitiría reducir las restricciones financieras que afectan a las empresas extranjeras y contribuiría a la recuperación de su economía.
A diferencia de numerosas compañías occidentales que abandonaron Myanmar después del golpe militar, varias empresas japonesas mantuvieron una importante presencia comercial en el país. Según una de las fuentes consultadas, al menos otra gran nación asiática también está promoviendo la exclusión de Myanmar de la lista.
Sin embargo, todavía no está claro si el organismo aprobará la modificación durante su reunión plenaria, que concluirá este viernes en París. Un portavoz de la Secretaría del GAFI explicó que las deliberaciones continúan y que su contenido es confidencial. Cualquier cambio en la clasificación será anunciado oficialmente al finalizar el encuentro.














