El mapa político de Brasil comienza a configurarse de cara a las elecciones de 2026, con señales cada vez más claras de una contienda abierta. Las últimas encuestas muestran que el presidente de izquierda Lula da Silva ya no cuenta con la ventaja holgada que supo exhibir, mientras que el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente brasilero Jair Bolsonaro, logra consolidarse como una alternativa competitiva.
De acuerdo con los sondeos más recientes, ambos dirigentes se encuentran en un escenario de empate técnico en una eventual segunda vuelta, con cifras que rondan el 41% para cada uno. Este dato no solo refleja una fuerte polarización, sino también la consolidación de un electorado dividido en mitades prácticamente equivalentes.

Sin embargo, algunos estudios van más allá del empate y sugieren un cambio de tendencia. Una encuesta reciente incluso ubica a Flávio Bolsonaro por encima del actual mandatario en un eventual balotaje, marcando la primera vez que el oficialismo brasilero aparece por detrás en este tipo de mediciones. Este dato resulta especialmente relevante en un contexto donde, hasta hace pocos meses, el liderazgo del presidente parecía más firme.









