En medio de la crisis política y económica que atraviesa Cuba, un nombre ha comenzado a ganar relevancia dentro de la estructura del poder del régimen: Óscar Pérez‑Oliva Fraga. Aunque es prácticamente desconocido para la mayoría de los cubanos, varios analistas lo consideran una figura emergente dentro del sistema político y un posible candidato a ocupar el puesto de Miguel Díaz-Canel en el futuro cercano.
Pérez-Oliva Fraga es un ingeniero electrónico de 54 años que en los últimos meses ha ascendido rápidamente dentro de la jerarquía gubernamental. Su perfil está marcado por la cercanía familiar con la histórica dinastía política que ha gobernado el país desde la revolución. Es hijo de Mirsa Fraga Castro y nieto de Ángela Castro, hermana mayor de Fidel Castro y Raúl Castro, lo que lo convierte en sobrino-nieto de ambos líderes históricos del régimen.
A pesar de esa conexión directa con la familia que dominó la política cubana durante décadas, Pérez-Oliva Fraga ha mantenido un perfil extremadamente bajo. No tiene presencia pública destacada en redes sociales ni es una figura ampliamente reconocida por la población. Esta discreción ha sido interpretada como parte de una burda estrategia deliberada dentro del aparato del poder para posicionar a una figura con apellido vinculado al castrismo, pero con una imagen menos asociada a la represión comunista o a la vieja guardia política.
Oliva Fraga se asoma para suceder al dictador Díaz-Canel en el futuro cercano en caso de que este sea destituido
Su carrera se ha desarrollado principalmente en el ámbito económico y tecnológico. Durante años estuvo vinculado a la empresa estatal Maquimport, encargada de la comercialización de tecnologías y equipos industriales. También participó en proyectos relacionados con la Zona Especial de Desarrollo Mariel, considerada uno de los ineficientes intentos del gobierno cubano por atraer inversión extranjera y dinamizar la economía del país.
Actualmente ocupa cargos de relevancia dentro del régimen socialista: es viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera. Estas funciones lo sitúan en el centro de la política económica del país y lo conectan directamente con el poderoso conglomerado militar empresarial conocido como Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), que controla gran parte de los sectores estratégicos de la economía cubana.
En los últimos meses, su ascenso político se consolidó aún más cuando fue designado diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Este paso es fundamental dentro del sistema institucional cubano, ya que la Constitución establece que el presidente del país debe ser previamente miembro de esa Asamblea. Por ello, su incorporación ha sido interpretada como un movimiento preparatorio que podría abrirle la puerta a cargos aún más altos dentro del Estado.
El actual dictador cubano, Miguel Díaz‑Canel, llegó al poder en 2018 tras la salida de Raúl Castro, marcando el primer traspaso formal de liderazgo fuera de la familia Castro desde la revolución de 1959. Sin embargo, muchos especialistas consideran que el sistema político cubano continúa operando bajo una lógica de continuidad, donde las decisiones clave se toman dentro de un reducido círculo de poder.
Oliva-Fraga es sobrino nieto de los dictadores comunistas Fidel y Raúl Castro