Las autoridades de Estados Unidos capturaron a Alina Rosales Aguirreurreta, hija del general cubano Ulises Rosales del Toro, uno de los dirigentes históricos más importantes del régimen comunista instaurado por Fidel Castro. La noticia generó fuerte repercusión entre sectores del exilio cubano y volvió a instalar el debate sobre los privilegios y conexiones internacionales de las familias vinculadas a la cúpula castrista.
Ulises Rosales del Toro fue durante décadas una de las figuras más poderosas dentro de la estructura política y militar cubana. Integró el Buró Político del Partido Comunista de Cuba, ocupó cargos ministeriales y participó directamente en el aparato de seguridad y defensa del régimen. Además, mantuvo estrecha relación tanto con Fidel Castro como con Raúl Castro durante gran parte de la historia del gobierno revolucionario.














