El Comando Sur movilizó buques, aviones y helicópteros para apoyar las tareas de búsqueda y rescate luego de que las autoridades interinas venezolanas solicitaran asistencia formal a Washington.
Estados Unidos desplegó buques de guerra, aviones de transporte, aeronaves de reconocimiento y helicópteros para colaborar en las tareas de rescate en Venezuela tras los terremotos que sacudieron al país el miércoles y dejaron al menos 235 muertos y más de 4.300 heridos, según el balance oficial.
La decisión fue anunciada por el Comando Sur de Estados Unidos, luego de que las autoridades interinas venezolanas solicitaran formalmente asistencia para hacer frente a la emergencia humanitaria.
El Comando Sur desplegó buques, aviones y helicópteros
En un comunicado oficial, el Comando Sur confirmó que el operativo militar ya se encuentra en marcha para brindar apoyo logístico y operativo a las tareas de rescate.
"Las autoridades interinas de Venezuela solicitaron formalmente asistencia estadounidense a raíz de los sucesos", informó el organismo.
El comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, detalló que Estados Unidos movilizó un buque de transporte anfibio, un buque de combate, aviones de transporte, plataformas de reconocimiento y aeronaves de ala rotatoria para asistir en la respuesta a la catástrofe.
Según explicó el organismo, el objetivo es fortalecer las capacidades de búsqueda, rescate y distribución de ayuda humanitaria en las zonas más afectadas.
El Comando Sur desplegó buques, aviones y helicópteros
"Estas fuerzas proporcionarán servicios especializados de movilidad y apoyo al personal del Gobierno de los Estados Unidos, a los equipos de búsqueda y rescate y a los socios interinstitucionales estadounidenses mientras evalúan los daños, localizan a los heridos y entregan asistencia vital de emergencia", señaló el comunicado.
Asimismo, el Comando Sur aseguró que mantendrá una coordinación permanente con las autoridades venezolanas durante todas las etapas del operativo.
"Continuará colaborando estrechamente con las autoridades interinas de Venezuela para planificar, coordinar y dirigir las fuerzas armadas estadounidenses en apoyo a las operaciones de socorro rápido en las zonas afectadas", agregó.
Trump autorizó una ayuda de USD 150 millones
Horas antes del anuncio del despliegue militar, la administración de Donald Trump confirmó un paquete de ayuda humanitaria por 150 millones de dólares destinado a asistir a los damnificados por los sismos de magnitud 7,5 y 7,2.
El financiamiento estará destinado a fortalecer las operaciones de rescate, asistencia médica, provisión de alimentos, agua potable y alojamiento para los miles de afectados por el desastre natural.
Estados Unidos flexibilizó temporalmente las sanciones para facilitar la asistencia
Como parte de la respuesta a la emergencia, el Departamento del Tesoro anunció una flexibilización temporal del régimen de sanciones contra Venezuela para permitir el ingreso de ayuda humanitaria.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una licencia general que habilita operaciones financieras que normalmente estarían prohibidas por las sanciones estadounidenses.
Estados Unidos flexibilizó temporalmente las sanciones para facilitar la asistencia
"Todas las transacciones relacionadas con las labores de ayuda tras el terremoto en Venezuela que, de otro modo, estarían prohibidas por el Reglamento de Sanciones contra Venezuela, quedan autorizadas hasta las 12:01 a. m. del 23 de octubre de 2026", indicó el organismo.
La autorización también permitirá procesar y transferir fondos desde terceros países hacia Venezuela siempre que esas operaciones estén destinadas exclusivamente a respaldar las tareas de asistencia humanitaria.
La flexibilización no implica un levantamiento de las sanciones
El Departamento del Tesoro aclaró que la medida tiene carácter exclusivamente humanitario y no modifica el resto del esquema de sanciones vigente contra el régimen venezolano.
En ese sentido, precisó que la licencia no autoriza el desbloqueo de activos congelados ni habilita operaciones que continúen prohibidas por otras órdenes ejecutivas estadounidenses.
Con estas medidas, Washington busca acelerar el ingreso de recursos, personal especializado y equipamiento para reforzar las tareas de búsqueda y rescate que continúan desarrollándose en las zonas devastadas por el terremoto.