El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, confirmó este viernes que ya comenzaron los contactos técnicos con Irán para avanzar en la reanudación de las inspecciones internacionales sobre su programa nuclear y sostuvo que será imprescindible implementar un sistema de verificación "muy sólido" para garantizar que el régimen no desarrolle armas atómicas.
Las declaraciones llegan pocos días después del acuerdo provisional alcanzado entre Estados Unidos e Irán, que prevé el regreso de los inspectores del organismo internacional a las principales instalaciones nucleares iraníes.
Grossi confirmó que ya comenzaron las conversaciones técnicas con Teherán
Durante una conferencia de prensa en Tokio, Grossi explicó que las negociaciones técnicas ya están en marcha pese a las declaraciones contradictorias realizadas por funcionarios iraníes durante los últimos días.
"Tuvimos un intercambio con la parte iraní a nivel técnico, y la expectativa es que este proceso continúe. El trabajo técnico ha comenzado y esperamos estar allí pronto", afirmó el diplomático argentino.
El titular del OIEA sostuvo que el objetivo central del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán es impedir que Irán obtenga capacidad para fabricar armamento nuclear.
Grossi confirmó que ya comenzaron las conversaciones técnicas con Teherán
"Creo que el objetivo de este acuerdo es garantizar que no se desarrollen armas nucleares en Irán. El gobierno iraní declaró muy claramente que esa no es su intención", señaló.
El OIEA insiste en una verificación internacional rigurosa
Grossi advirtió que las declaraciones políticas no resultan suficientes para ofrecer garantías a la comunidad internacional y remarcó que será necesario restablecer plenamente el sistema de inspecciones.
"Las intenciones no son suficientes. Tenemos que contar con un sistema de verificación muy sólido... tan pronto como sea posible", enfatizó.
El miércoles pasado, el director del organismo ya había confirmado que los inspectores del OIEA volverán a ingresar a las plantas de enriquecimiento de uranio, uno de los puntos centrales contemplados en el memorando firmado entre Donald Trump y las autoridades iraníes.
Según explicó entonces, el acuerdo establece expresamente que todas las actividades vinculadas con instalaciones y materiales nucleares iraníes quedarán bajo supervisión permanente del organismo internacional.
Persisten las diferencias entre Washington y Teherán
Pese al avance diplomático, las negociaciones continúan enfrentando importantes obstáculos.
Estados Unidos mantiene como condición central el desmantelamiento del programa nuclear iraní para impedir que el régimen pueda desarrollar armas atómicas. Además, la administración de Trump busca limitar el uso de los 6.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados en Qatar, permitiendo únicamente su utilización para la compra de productos estadounidenses.
Del lado iraní, las autoridades continúan enviando señales contradictorias.
Persisten las diferencias entre Washington y Teherán
Días atrás, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqaei, aseguró que no existía ningún encuentro previsto con el OIEA y negó que el organismo tuviera autorización para inspeccionar las instalaciones nucleares.
"No hemos tenido ninguna reunión con el director general del OIEA, ni tenemos previsto que el organismo inspeccione las instalaciones nucleares iraníes", afirmó entonces.
El acuerdo busca restablecer el control internacional sobre el programa nuclear iraní
La reanudación de las inspecciones representa uno de los aspectos más relevantes del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán.
Desde julio de 2025, cuando el Parlamento iraní suspendió oficialmente la cooperación con el OIEA tras la guerra de doce días contra Israel, los inspectores internacionales habían perdido el acceso a las principales instalaciones nucleares del país, generando una fuerte preocupación entre las potencias occidentales.
Con el nuevo acuerdo, el organismo internacional aspira a recuperar la capacidad de supervisar las plantas de enriquecimiento, verificar las reservas de uranio y monitorear de manera permanente el cumplimiento de los compromisos asumidos por el régimen iraní, en un intento por evitar una nueva escalada nuclear en Medio Oriente.