Estados Unidos se encuentra en máxima alerta y prepara una posible ofensiva aérea contra instalaciones militares en Venezuela vinculadas con redes de narcotráfico, según revelaron el Miami Herald y The Wall Street Journal. De acuerdo con fuentes cercanas al gobierno de Donald Trump, los ataques podrían ejecutarse “en cuestión de días o incluso horas”, como parte de una estrategia integral para debilitar las estructuras criminales del régimen chavista.
Los potenciales blancos incluirían puertos, aeropuertos y bases navales controladas por altos mandos del Ejército venezolano, presuntamente utilizados para el tráfico de drogas hacia el Caribe y Centroamérica. La operación tendría como objetivo directo el desmantelamiento del Cártel de los Soles, una red criminal integrada por oficiales de alto rango del régimen de Nicolás Maduro.
Trump refuerza la lucha contra los cárteles en el continente
Donald Trump reiteró esta semana su compromiso con la “guerra contra el narcotráfico” y advirtió que su administración no permitirá que Venezuela siga siendo un corredor del crimen organizado. Desde Japón, el presidente aseguró: “Estamos librando una guerra como nunca antes la han visto, y vamos a ganarla”.
Durante los últimos dos meses, las Fuerzas Armadas estadounidenses bombardearon 15 embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas en el Pacífico y el Caribe, eliminando más de 60 operativos narcos. Fuentes del Pentágono sostienen que los recientes resultados han fortalecido la determinación de Washington para expandir su ofensiva a tierra firme.
Estados Unidos se prepara para bombardear instalaciones militares en Venezuela
El portaaviones Gerald Ford encabeza el mayor despliegue naval en décadas
El Departamento de Defensa confirmó que el portaaviones USS Gerald Ford, la nave más avanzada de la flota estadounidense, se dirige al mar Caribe acompañado por una poderosa agrupación de combate que incluye destructores, un submarino y cazas F-35B. Se trata de la mayor movilización militar de Estados Unidos en la región desde la invasión de Panamá en 1989.
El despliegue busca reforzar la capacidad operativa de Estados Unidos para actuar rápidamente ante amenazas transnacionales y coordinar acciones conjuntas con países aliados. La Casa Blanca enfatizó que el objetivo principal sigue siendo combatir el narcotráfico, aunque el trasfondo político de la crisis venezolana mantiene a toda la región en tensión.
El Cártel de los Soles: el corazón del narcoestado chavista
Estados Unidos se prepara para bombardear instalaciones militares en Venezuela
De acuerdo con el Departamento del Tesoro estadounidense, el Cártel de los Soles está integrado por altos mandos del Ejército venezolano que controlan rutas de cocaína hacia el Caribe y América Central. Estas redes han financiado durante años a la dictadura de Maduro y representan uno de los pilares económicos del régimen.
Washington considera que la neutralización del Cártel de los Soles es esencial para cortar los flujos ilícitos que sostienen a la cúpula chavista y allanar el camino para una transición democrática en Venezuela. Fuentes militares aseguran que más de 4.500 efectivos estadounidenses se encuentran desplegados en la región listos para actuar.
Una estrategia regional de defensa y libertad
El endurecimiento de la postura de Estados Unidos responde no solo al avance del narcotráfico, sino también a la necesidad de garantizar la seguridad del hemisferio occidental frente a regímenes autoritarios aliados de Rusia e Irán. La Administración Trump reafirma así su compromiso con la defensa de la libertad en América Latina y el combate frontal al crimen organizado.
Con apoyo logístico de países aliados y una firme decisión política, Washington busca poner fin al régimen de Maduro y restaurar la estabilidad en Venezuela, pieza clave para la seguridad energética y geopolítica de la región.