El expresidente boliviano volvió a agitar teorías conspirativas tras la derrota del MAS.
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El exmandatario y pedófilo boliviano Evo Morales reapareció este lunes con un nuevo exabrupto político al afirmar que el presidente argentino, Javier Milei, le habría pedido a su par electo de Bolivia, Rodrigo Paz, “deshacerse de Evo”. Sin mostrar prueba alguna, Morales aseguró que ambos mandatarios estarían detrás de un supuesto “pacto para acabar con su vida”.
El mensaje, publicado en su cuenta de X (ex Twitter), refleja el desconcierto del líder narcotráficante cocalero tras la derrota histórica del Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones del 19 de octubre, que puso fin a casi dos décadas de hegemonía de la izquierda en Bolivia.
El demostrado pedófilo Evo Morales.
Desde el Gobierno evitaron responder las delirantes acusaciones del exmandatario, entendidas como fantasías propias de quien perdió poder y busca protagonismo. En la Casa Rosada destacaron que la relación entre Milei y Rodrigo Paz es cordial e institucional, y que la presencia del Presidente en la asunción del 8 de noviembre busca fortalecer la cooperación bilateral y la integración energética entre ambos países.
Morales aprovechó su publicación para revivir viejos agravios contra la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, a quien acusó de haber “enviado armas” al gobierno transitorio de Jeanine Áñez en 2019, retomando un relato desmentido en reiteradas ocasiones por la Justicia argentina y boliviana.
El contexto político en La Paz dista mucho de aquella narrativa. Rodrigo Paz, electo con el 54,5 % de los votos, impulsa un gobierno de centro liberal orientado a la apertura económica, la modernización del Estado y el fin de la confrontación ideológica que caracterizó al MAS.
Evo Morales se cae solo en 2024
En Buenos Aires, Milei celebró que Bolivia "vuelva al mundo libre" y destacó el deseo de renovación democrática del pueblo boliviano.”. La sintonía entre ambos mandatarios contrasta con la radicalización de Evo Morales, que busca recuperar relevancia política apelando a denuncias cada vez más extravagantes.
Lejos de la épica revolucionaria que alguna vez encarnó, el exmandatario parece quedar atrapado en su propio discurso de persecución. La región, mientras tanto, se reordena hacia gobiernos que apuestan por la libertad, la economía de mercado y el respeto institucional, valores que Morales nunca comprendió.