El Departamento de Estado de Estados Unidos difundió un comunicado en el que nueve países de la región celebran la victoria de Rodrigo Paz Pereiray el “fin de dos décadas de mala gestión económica” en Bolivia, en alusión al prolongado dominio del socialismo liderado por Evo Morales y el MAS.
El texto, firmado por los gobiernos de Argentina, Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, felicita al presidente electo y destaca la decisión del pueblo boliviano de “abrazar el cambio y trazar un nuevo rumbo”, en una clara señal de respaldo político y económico a la nueva etapa que se abre en el país.
Rodrigo Paz
“Estamos preparados para apoyar los esfuerzos de la administración entrante para estabilizar la economía de Bolivia y abrirla al mundo”, expresa el comunicado, que también promete cooperación en materia de democracia, inversión internacional y seguridad regional.
La declaración fue interpretada como una señal de respaldo político y económico sin precedentes al nuevo mandatario boliviano. Desde Washington, Buenos Aires y San Salvador hasta Asunción y Quito, la región envió un mensaje contundente: el ciclo del estatismo y el aislamiento en Bolivia ha llegado a su fin.
La postura conjunta también contrasta con la tibia reacción de gobiernos afines al Foro de São Paulo, como los de Colombia y México, que hasta el momento evitaron pronunciarse sobre el triunfo de Paz Pereira, reflejando el quiebre ideológico que atraviesa la región.
El nuevo mandatario boliviano, hijo del histórico político y exalcalde paceño Rodrigo Paz Zamora, se impuso con una campaña enfocada en la apertura comercial, la atracción de inversiones y la reducción del gasto público, comprometiéndose a reconstruir una economía devastada por el intervencionismo y la corrupción.
El derrotado Evo Morales.
La declaración concluye con un llamado a fortalecer la cooperación regional y a reincorporar a Bolivia al eje democrático hemisférico, tras años de aislamiento bajo regímenes populistas. “Acogemos con beneplácito la renovada y proactiva participación de Bolivia en la búsqueda de soluciones a los desafíos regionales y globales”, cierra el texto.
Con el respaldo de nueve países, la nueva etapa boliviana se perfila como una victoria estratégica para el bloque liberal-conservador que hoy encabezan Milei y Trump, y que busca consolidar un continente libre del socialismo y comprometido con la prosperidad.