El ex presidente advirtió que sus seguidores podrían asumir el control de una instalación energética en el Chapare si se repiten los apagones en su bastión.
La tensión política en Bolivia sumó un nuevo episodio luego de que Evo Moralesamenazara con tomar una planta eléctrica ubicada en el Trópico de Cochabamba si vuelven a registrarse cortes de energía en su principal bastión político. Las declaraciones se producen en medio del estado de excepción decretado por el presidente Rodrigo Paz y tras semanas de conflictos, bloqueos y enfrentamientos que sacudieron al país.
Durante una reunión con dirigentes cocaleros y organizaciones afines, Morales sostuvo que, si continúan los problemas en el suministro eléctrico, los habitantes de la zona podrían movilizarse para asumir el control de una de las plantas energéticas instaladas en la región. Según sus palabras, la infraestructura se encuentra dentro de su territorio y podría ser administrada directamente por los pobladores para evitar futuros cortes.
Bolivianos manifestándose contra los bloqueos evistas
La amenaza surge después de varios apagones registrados en el Chapare durante las últimas semanas. Los cortes de energía generaron protestas y movilizaciones de grupos cercanos al exdictador, quienes denunciaron que la situación afecta actividades económicas, servicios básicos y comunicaciones en distintas localidades de la región.
La reacción del Gobierno fue inmediata. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, rechazó las declaraciones de Morales y afirmó que ninguna organización social está autorizada a tomar instalaciones estratégicas del Estado. Además, calificó la advertencia como una conducta incompatible con el orden legal y aseguró que las fuerzas de seguridad protegerán la infraestructura energética del país.
Las declaraciones del líder cocalero se producen en un momento especialmente delicado para su situación política y judicial. Morales permanece resguardado en su bastión del Chapare mientras enfrenta procesos judiciales y una orden de captura que todavía no ha sido ejecutada.
Seguidores de Evo Morales bloqueando una ruta
Paralelamente, el Gobierno de Rodrigo Paz ha logrado recuperar el control de gran parte de las rutas bloqueadas y obtuvo recientemente el respaldo de la Asamblea Legislativa para mantener el estado de excepción.
Para sectores oficialistas, la amenaza de tomar una planta eléctrica representa una nueva escalada en la confrontación impulsada por Morales después del fracaso de las movilizaciones que buscaban forzar la renuncia de Rodrigo Paz. Mientras el Ejecutivo insiste en restaurar el orden institucional, el ex presidente continúa apelando a la movilización de sus bases en una de las etapas más tensas de la política boliviana reciente.