Según The Wall Street Journal, la mujer, de unos 30 años, declaró que Khan la tocó de manera inapropiada y posteriormente la forzó a mantener relaciones sexuales.
Khan había rechazado previamente las solicitudes de ONGs y empleados de la CPI para que se apartara durante la investigación. Sin embargo, varios grupos de derechos humanos celebraron su decisión actual como un paso crucial para preservar la confianza pública en el tribunal.
''Nadie está por encima de la ley'', afirmó Danya Chaikel, de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH). Alix Vuillemin, de Women's Initiatives for Gender Justice, añadió que la salida temporal de Khan podría fortalecer la profesionalidad de la oficina del fiscal, especialmente si se trata de erradicar una ''cultura laboral tóxica''.













