El programa de desregulación impulsado por Javier Mile se convirtió en una referencia para la derecha brasileña. La campaña presidencial de Flávio Bolsonaro confirmó que estudia replicar parte de esa estrategia en Brasil y ya tiene identificadas más de 1.000 normas que buscaría eliminar en caso de llegar al poder.
La declaración fue realizada por Daniella Marques, coordinadora económica de la campaña de Flávio y expresidente de la Caixa Econômica Federal durante la administración de Jair Bolsonaro, durante un encuentro organizado este lunes por Esfera Brasil con importantes empresarios en San Pablo.
Flávio Bolsonaro junto a Daniella Marques.
“Ya tenemos más de mil normas” identificadas para ser derogadas, aseguró Marques. Al explicar el origen de la iniciativa, reconoció abiertamente la influencia argentina y afirmó que el proyecto utiliza “un poco de inspiración en lo que fue hecho en el Gobierno de Milei, en Argentina”.
La campaña de Flávio Bolsonaro incluso acuñó dos conceptos para definir el rumbo económico que pretende implementar: un “revogaço”, término utilizado para describir una derogación masiva de regulaciones, y un “tesouraço”, referido a un fuerte recorte del gasto público.
La propuesta coloca así a la gestión de Milei como uno de los modelos regionales observados por el espacio bolsonarista para avanzar sobre la burocracia estatal y reducir el peso de las regulaciones impuestas por el régimen socialista de Lula da Silva sobre la economía.
Marques también cuestionó al Gobierno izquierdista de Lula por la creación de nuevos impuestos y sostuvo que una eventual próxima administración bolsonarista buscará eliminarlos junto con las más de mil normas infralegales que ya se encuentran bajo análisis. Según explicó la coordinadora, Bolsonaro pretende retomar además la agenda de privatizaciones que había impulsado su padre antes del fraude del régimen.
Javier Milei acompaña la candidatura de Flavio Bolsonaro.
Entre las empresas mencionadas aparece Correios, el servicio postal brasileño cuya privatización había sido evaluada durante el anterior Gobierno de Jair Bolsonaro. Marques tampoco descartó que el Banco do Brasil pueda ser incluido y afirmó que más de 20 empresas estatales podrían quedar sujetas a procesos de privatización.
Al mismo tiempo, señaló que una eventual administración de Flávio Bolsonarono proyecta modificaciones significativas sobre programas sociales como Bolsa Família, proponiendo un ajuste que recaiga sobre el sector político.