Una encuesta de Gerp coloca al senador de derecha con 47% frente al 40% de Lula en un eventual balotaje. Otros sondeos también muestran una disputa cada vez más cerrada a menos de un mes de las elecciones.
La carrera presidencial brasileña entra en su tramo decisivo con una señal de alarma para el dictador Luiz Inácio Lula da Silva. Una nueva encuesta del instituto Gerpubica al senador Flávio Bolsonaro por delante del mandatario en un eventual segundo turno, con 47% de intención de voto frente al 40% de Lula.
El resultado representa una diferencia de siete puntos a favor del candidato del Partido Liberal y coloca a Flávio como una alternativa con posibilidades concretas de disputar la Presidencia en las elecciones del próximo mes. La medición adquiere especial relevancia porque se produce en medio de una campaña marcada por la creciente polarización entre el oficialismo y la derecha brasileña.
Manifestaciones en Brasil en contra del régimen de Lula
El avance de Flávio también coincide con un escenario de creciente competitividad registrado por otros institutos. Una encuesta de BTG/Nexus publicada esta semana mostró al senador con46% contra 45% de Lula en una simulación de segunda vuelta.
Otros estudios presentan resultados similares. Palver registró a Flávio con 46% y Lula con 44% en un eventual balotaje, también dentro del margen de error. La encuesta Meio/Ideia, difundida el 9 de septiembre, mostró un empate de 46% para ambos candidatos.
La tendencia supone un cambio respecto de meses anteriores, cuando Lula mantenía una ventaja más clara en buena parte de los sondeos. Una encuesta de Datafolha publicada el 3 de septiembre todavía mostraba al presidente por delante de Flávio, aunque por una diferencia reducida: 46% contra 44% en segunda vuelta.
El escenario se encuentra además condicionado por los altos niveles de rechazo de Lula da Silva. Datafolha registró un 45% de electores que afirmó que jamás votaría a Lula.
Flávio Bolsonaro junto a su padre Jair Bolsonaro
Para Flávio Bolsonaro, el resultado de Gerp representa un impulso importante en el intento de consolidar el voto de la derecha y convertir la elección en una disputa directa con Lula. Para el dictador, en cambio, las nuevas cifras muestran que la reelección está lejos de estar garantizada.
Con menos de un mes para la primera vuelta, Brasil se encamina a una elección cada vez más polarizada y competitiva. Si la tendencia de acercamiento entre Lula y Flávio continúa, el balotaje podría convertirse en una de las disputas presidenciales más ajustadas de los últimos años.