El gobierno de Rodrigo Paz logró reabrir el corredor de Río Abajo, principal vía de abastecimiento de alimentos para la capital boliviana, tras un operativo conjunto de policías y militares.
En uno de los avances más importantes desde el inicio de la crisis política y social que paraliza Bolivia desde hace más de un mes, las fuerzas de seguridad lograron desbloquear la ruta que conecta La Paz con la región agrícola de Río Abajo, considerada una de las principales fuentes de abastecimiento de alimentos para la capital. La operación se desarrolló sin incidentes de gravedad y permitió reabrir un corredor estratégico para el ingreso de productos básicos.
El operativo comenzó durante la madrugada y fue encabezado por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano. Policías y militares avanzaron a lo largo de unos 37 kilómetros retirando piedras, troncos, neumáticos y montículos de tierra que habían sido colocados por los manifestantes para bloquear el tránsito. Según los reportes, vecinos de distintas localidades aplaudieron el paso de las fuerzas de seguridad durante el recorrido.
Oficiales de seguridad frente a seguidores del ex dictador Evo Morales
La reapertura de la ruta representa un alivio para una ciudad que permanece prácticamente sitiada desde comienzos de mayo. La Paz y la vecina ciudad de El Alto han sufrido severos problemas de abastecimiento, con escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal. En algunos mercados, los precios de productos básicos llegaron a multiplicarse varias veces debido a las dificultades para transportar mercadería.
Tras el operativo, el presidente Rodrigo Paz destacó que su gobierno continuará trabajando para restablecer la libre circulación en todo el país utilizando "el diálogo y los instrumentos legales de la Constitución". El mandatario reiteró además que busca evitar una escalada de violencia y que las acciones de las fuerzas de seguridad seguirán orientadas a proteger a la población y garantizar el abastecimiento.
El presidente boliviano Rodrigo Paz
Los bloqueos son impulsados por sectores sindicales, organizaciones campesinas y grupos afines al expresidente Evo Morales, que desde hace semanas mantienen protestas contra el gobierno. La crisis ya provocó pérdidas económicas estimadas en miles de millones de dólares y generó una creciente preocupación por el impacto humanitario en varias regiones del país.
Aunque la reapertura de la ruta de Río Abajo no resuelve por completo la situación, constituye la victoria operativa más importante obtenida por el gobierno hasta el momento. Para miles de habitantes de La Paz, significa la posibilidad de recuperar gradualmente el acceso a alimentos y suministros esenciales después de semanas de escasez e incertidumbre.