En un contexto político marcado por crecientes debates sobre identidad, integración y modelo de Estado, la irrupción de una nueva fuerza política en Andalucía introduce un elemento adicional de controversia. Se trata del Partido Andalusí, una formación que se presenta por primera vez a las elecciones autonómicas con una propuesta basada en el denominado “humanismo islámico” y que, en pocos días, logró captar la atención mediática. El partido, fundado en 2023 en el Campo de Gibraltar bajo el liderazgo de Alejandro Delmás —nieto de Blas Infante, considerado el “Padre de la Patria Andaluza”—, ha decidido dar un paso adelante con su candidatura al 17M. En esta instancia, su principal referente es el candidato Dris Mohamed Amar, quien en diálogo con Infobae expuso los lineamientos centrales de la formación, que aspira a consolidarse “a largo plazo”.
Según explicó Amar, el concepto de “humanismo islámico” constituye la base ideológica del espacio y apunta, en sus palabras, a construir “una sociedad más equitativa”. La propuesta se estructura en torno a tres pilares: justicia económica local, educación basada en valores y empatía, y una administración “humana”. No obstante, el énfasis en el Islam como guía política —aunque el propio candidato aclara que no se plantea “desde la imposición”— introduce interrogantes sobre la relación entre religión y esfera pública en un Estado laico.

El Partido Andalusí evita ubicarse dentro de los “espectros políticos”, aunque Amar reconoce que, de hacerlo, estaría en un “centro-izquierda”. Entre sus propuestas más llamativas figuran la inclusión del árabe como idioma oficial y la incorporación de Ceuta y Melilla a Andalucía. Ambas iniciativas, de fuerte carga simbólica, abren debates sobre identidad cultural, organización territorial y cohesión nacional.
En cuanto a su identidad, Amar sostiene: “Somos nacionalistas andaluces, no excluyentes. Nosotros no somos separatistas. No buscamos una separación de Andalucía de España. Al revés. Somos los únicos partidos desde que se creó la democracia que solicitamos y exigimos que Ceuta y Melilla vuelvan a ser parte de Andalucía”. En esa línea, remarca que el partido reconoce “la soberanía española sobre el territorio” y también “la monarquía”, diferenciándose de otros espacios.
El dirigente insiste en que su proyecto no responde a “élites o lobbies” y subraya: “No nos apoya nadie económicamente. Todo lo hacemos con nuestro dinero”. Asimismo, reivindica el rol social del espacio durante la pandemia: “Hemos dado un ejemplo de convivencia y de solidaridad en las peores condiciones, como con el COVID”.









