Las autoridades chilenas destacaron el endurecimiento de los operativos de seguridad y atribuyen los resultados a la nueva estrategia contra el crimen organizado.
El gobierno chileno encabezado por José Antonio Kast reforzó su ofensiva contra el narcotráfico luego de que la Policía de Investigaciones y Carabineros informaran la incautación de más de 45 toneladas de drogas en lo que va del año. Las autoridades presentaron el dato como una muestra del endurecimiento de las políticas de seguridad impulsadas por la actual administración frente al avance del crimen organizado en el país.
Según los informes oficiales, entre las sustancias decomisadas aparecen cocaína, marihuana, pasta base y drogas sintéticas detectadas en distintos operativos realizados en fronteras, puertos y grandes centros urbanos. El Ejecutivo chileno sostiene que el narcotráfico se había expandido fuertemente durante los últimos años y que era necesario un cambio de estrategia para recuperar el control territorial y reforzar la seguridad pública.
Oficial chileno junto a la droga incautada
Desde su llegada al poder, Kast convirtió la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y el crimen organizado en uno de los ejes centrales de su gobierno. La administración chilena impulsó mayores controles fronterizos, aumento de operativos policiales y un fortalecimiento de la cooperación con agencias internacionales de seguridad.
El gobierno también sostiene que parte del crecimiento del narcotráfico en Chile estuvo vinculado al ingreso de organizaciones criminales extranjeras y a la debilidad de las políticas de seguridad implementadas durante años anteriores. Por eso, Kast prometió avanzar con leyes más duras contra bandas narco y fortalecer la presencia policial en zonas consideradas críticas.
Las cifras difundidas por las autoridades muestran uno de los mayores volúmenes de droga decomisada registrados recientemente en Chile. Funcionarios del área de seguridad afirman que esto refleja tanto una mayor actividad de las organizaciones criminales como un incremento en la capacidad operativa del Estado para detectarlas y combatirlas.
El presidente Kast junto a Javier Milei
En paralelo, el gobierno chileno reforzó controles en pasos fronterizos del norte del país, considerados puntos clave para el ingreso de droga desde organizaciones criminales regionales. Además, se incrementaron los patrullajes y operativos conjuntos entre fuerzas policiales y militares en distintas zonas estratégicas.
El Ejecutivo asegura que la prioridad es recuperar la seguridad y evitar que Chile siga el camino de otros países latinoamericanos afectados por el avance del narcotráfico y las bandas criminales. Desde el entorno de Kast remarcan que la ofensiva contra el crimen organizado continuará intensificándose durante los próximos meses como parte del denominado “Plan de Reconstrucción Nacional” impulsado por el gobierno.