El Gobierno otorgó estatus de refugiado a un bolsonarista perseguido en Brasil
porRedacción
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Joel Borges Correa evitó su extradición a Brasil y podría recuperar la libertad tras la decisión del Ejecutivo.
El Gobierno argentino decidió otorgar el estatus de refugiado a Joel Borges Correa, un simpatizante del expresidente brasileño Jair Bolsonaro que fue condenado en su país por los disturbios ocurridos el 8 de enero de 2023 en Brasilia. La resolución fue adoptada por la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE), organismo que funciona bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional.
La decisión le permite permanecer en la Argentina y evitar su extradición a Brasil, que había sido ordenada por el juez federal Daniel Rafecas. Borges Correa enfrenta en su país una condena de 13 años y medio de prisión por delitos vinculados a los incidentes registrados tras la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.
Daniel Rafecas solicitó la extradición.
Según la resolución oficial, el organismo evaluó el pedido de asilo y concluyó que existe un “temor fundado de persecución política”. Bajo ese criterio, el Ejecutivo resolvió concederle la protección prevista en la Ley de Reconocimiento y Protección al Refugiado.
El caso se enmarca en la causa judicial iniciada en Brasil tras los episodios del 8 de enero de 2023, cuando manifestantes ingresaron a edificios gubernamentales en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia. En ese contexto, la justicia brasileña avanzó con múltiples proscripciones y condenas contra simpatizantes bolsonaristas.
Borges Correa declaró ante las autoridades argentinas que ingresó al país el 13 de abril de 2024 por el paso fronterizo de Bernardo de Irigoyen, en la provincia de Misiones, sin someterse a control migratorio. Según su testimonio, tomó esa decisión por temor a ser detenido.
El ciudadano brasileño relató que residía en la ciudad de Tubarão, en el estado de Santa Catarina, donde trabajaba como camionero y vivía con su esposa y sus dos hijos. Durante la entrevista con la CONARE sostuvo que no tenía militancia política activa, aunque simpatizaba con posiciones de derecha.
De acuerdo con su versión, viajó a Brasilia junto a otras personas para participar de una movilización contra iniciativas del gobierno de Lula vinculadas a la despenalización del aborto y la legalización de drogas. Afirmó que cuando llegó a la zona de las protestas los disturbios ya habían comenzado. Según su relato, permaneció siete meses en prisión preventiva en condiciones de hacinamiento, compartiendo una celda con más personas de las permitidas. Posteriormente recibió prisión domiciliaria con tobillera electrónica.
El juicio en su contra comenzó en marzo de 2024 y concluyó con una condena de 13 años y medio de prisión bajo titulos como "abolición violenta del Estado democrático de derecho", intento de golpe de Estado, daño calificado y asociación criminal armada. La sentencia fue confirmada por el Supremo Tribunal Federal.
Joel Rafael Correa.
Luego de ser condenado, Borges Correa cortó la tobillera electrónica y escapó hacia Argentina junto a otras personas. Fue detenido poco tiempo después y trasladado a la cárcel de Ezeiza, donde permaneció a la espera de que se resolviera su situación judicial.
Con la decisión de la CONARE, la defensa del brasileño ya inició gestiones en los tribunales federales para suspender el proceso de extradición. Si el trámite prospera, Borges Correa podría recuperar su libertad y permanecer en territorio argentino bajo la protección del estatus de refugiado.