Bajo el amparo de su estatus legal, la detenida “administraba bienes inmobiliarios” en Florida mientras, simultáneamente, colaboraba con el aparato estatal represor de La Habana. Ante esta traición a la confianza nacional, el secretario Marco Rubio emitió una determinación formal de deportabilidad, provocando que la mujer perdiera su residencia permanente de forma inmediata.
La contundencia de la administración quedó sellada en las declaraciones de Marco Rubio, quien a través de la red social X envió una advertencia letal a los enemigos de la libertad: “No habrá ningún lugar en este planeta, y mucho menos en nuestro país, donde ciudadanos extranjeros que amenacen nuestra seguridad nacional puedan vivir con lujos”.












