En una clara demostración de solidaridad latinoamericana, Bolivia reafirmó su respaldo histórico a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y las zonas marítimas circundantes. Este posicionamiento, expresado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, es fruto de la efectiva gestión diplomática del presidente Javier Milei y del canciller Pablo Quirno, quienes reconstruyeron la confianza y cooperación con Bolivia sobre la base del respeto mutuo y los intereses compartidos.
“Es un honor para el Estado Plurinacional de Bolivia en el marco de esta sesión dar continuidad a la tradicional práctica de solidaridad y apoyo a la cuestión de las Islas Malvinas”, aseveró el canciller de Bolivia Fernando Aramayo ante el Grupo de los 77 y China, en claro apoyó a la soberanía argentina en la región.
Además añadió: “Los ministros recordaron que el 16 de diciembre de 2025 se conmemora el 60 aniversario de la aprobación de la resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y reafirmaron la necesidad de que los gobiernos de la República de Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones de conformidad con los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes adoptadas por la Asamblea General, a fin de encontrar cuanto antes una solución pacífica a la controversia sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Sándwich del Sur y las zonas marítimas circundantes”.
También, el representante boliviano resaltó "y apreciaron la buena predisposición y voluntad de Argentina para celebrar negociaciones con este fin”, mencionando también la resolución 37/9 que encomendó al Secretario General una misión de buenos oficios.
Finalmente, Aramayo reafirmó “el principio de integridad territorial consagrado en la resolución 1514 de la Asamblea General”, destacando “el derecho de la República Argentina a emprender acciones legales con pleno respeto al derecho internacional y a las resoluciones pertinentes contra las actividades no autorizadas de exploración y explotación de hidrocarburos en la zona”.
Este firme respaldo se enmarca en una nueva etapa de relaciones bilaterales impulsada por el gobierno de Javier Milei. La diplomacia pragmática del canciller Pablo Quirno que permitió superar tensiones del pasado y fortalecer la cooperación.
Un momento clave fue el apoyo brindado por Argentina a Bolivia durante el intento de golpe de Estado impulsado por el expresidente Evo Morales. En medio de esa grave crisis institucional, el gobierno argentino ofreció respaldo político y humanitario al pueblo boliviano y a las autoridades constitucionales, contribuyendo a preservar la democracia y la estabilidad en la región. Este gesto generó gratitud y abrió una nueva página de confianza mutua.
La posición expresada por Bolivia en la ONU refuerza el consenso regional en torno a la Cuestión Malvinas y el principio de integridad territorial. El respaldo del G77 y China, leído por Aramayo, subraya el aislamiento del Reino Unido y la vigencia de las resoluciones de la Asamblea General que reclaman una solución negociada.
Gracias a la gestión de Milei y Quirno, Bolivia no solo mantuvo su tradicional apoyo, sino que lo expresó con claridad y énfasis en un foro multilateral de alto nivel. Por ello, la reafirmación boliviana constituye una victoria diplomática relevante. Demuestra que una política exterior centrada en los intereses nacionales y la fraternidad con los pueblos hermanos produce resultados concretos.