Hace cinco años, el 15 de enero de 2020, Estados Unidos y China firmaron la "Fase Uno" de un acuerdo comercial que prometía calmar la guerra comercial desatada en 2018 bajo la primera presidencia de Donald Trump.
Sin embargo, el incumplimiento de China con sus compromisos y el abandono de la "Fase Dos" dejaron en evidencia las limitaciones del pacto, profundizando la rivalidad económica que hoy, en 2025, sigue definiendo las relaciones entre las dos potencia, y poniendo fin a lo que pudo haber sido un tratado de libre comercio histórico.
La "Fase Uno" surgió tras dos años de aranceles mutuos: EE.UU. gravó USD 550.000 millones en bienes chinos y China respondió con USD 185.000 millones en productos estadounidenses, según el U.S. Trade Representative.














