La frágil tregua alcanzada entre Israel y Hezbolá apenas sobrevivió unas horas antes de quedar bajo una nueva amenaza. El Ejército israelí denunció este sábado que el grupo terrorista libanés lanzó más de 50 proyectiles contra sus fuerzas desplegadas en el sur del Líbano, una acción que provocó una inmediata respuesta militar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y volvió a poner en evidencia la dificultad de alcanzar una paz duradera mientras Hezbolá mantenga su capacidad armada y continúe actuando bajo la influencia del régimen iraní.
Según informó un responsable militar israelí, los ataques ocurrieron durante la noche y estuvieron dirigidos contra posiciones israelíes en la zona fronteriza. ''Durante la noche, la organización terrorista Hezbolá lanzó más de 50 proyectiles a las fuerzas israelíes en el sur de Líbano. Tras los ataques, las Fuerzas de Defensa de Israel han estado atacando objetivos terroristas de Hezbolá en el sur de Líbano'', señaló la fuente.
La ofensiva de Hezbolá se produjo pese al alto el fuego anunciado el viernes, fruto de intensas negociaciones impulsadas por el gobierno de Donald Trump y Qatar, con escasa participación del régimen iraní. El acuerdo buscaba poner fin a una nueva escalada de violencia en la frontera norte de Israel, una región que ha sufrido repetidos enfrentamientos debido a las operaciones del grupo chiita respaldado por Teherán.

La respuesta israelí incluyó ataques aéreos contra posiciones vinculadas a Hezbolá en distintas localidades del sur libanés. Como consecuencia de los bombardeos, al menos cinco personas murieron durante las primeras horas de este sábado, según reportes locales.













