Las Fuerzas de Defensa de Israel destruyeron una red de túneles y un depósito de armas de Hezbollah mientras continúan las operaciones para eliminar amenazas en la frontera norte.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que continúan desarrollando operaciones militares en el sur del Líbano para neutralizar la infraestructura terrorista de Hezbollah, en el marco de la campaña destinada a proteger a las comunidades israelíes ubicadas en la frontera norte.
Durante una operación en la localidad de Sarbin, efectivos de la Brigada 300 junto a la unidad de ingeniería de combate Yahalom destruyeron una extensa red de túneles subterráneos utilizada por la organización terrorista para planificar y ejecutar ataques contra las fuerzas israelíes.
Las imágenes difundidas por las FDI muestran una potente explosión que recorre toda la estructura subterránea, dejando inutilizable el sistema de túneles construido por Hezbollah.
Israel también destruyó un depósito de armas de Hezbollah
En paralelo, las FDI informaron que la Brigada Kfir localizó y destruyó un importante depósito de armamento perteneciente a Hezbollah.
Según el parte militar, las tropas encontraron lanzadores de cohetes, misiles, fusiles Kalashnikov, cohetes antitanque y diverso equipamiento militar que estaba listo para ser utilizado en ataques contra territorio israelí.
Además, la Brigada 4 identificó decenas de medios de combate adicionales durante las operaciones desarrolladas en distintas zonas del sur libanés.
Israel también destruyó un depósito de armas de Hezbollah
Desde el Ejército israelí remarcaron que estas acciones tienen como objetivo eliminar las capacidades militares de Hezbollah y evitar nuevos ataques contra la población civil israelí.
Avanzan las negociaciones entre Israel y el Líbano
Mientras continúan las operaciones militares, representantes de Israel y el Líbano mantuvieron una nueva ronda de conversaciones en Roma, bajo mediación de Estados Unidos, para avanzar en la implementación del acuerdo marco alcanzado en junio.
El objetivo de las negociaciones es concretar la retirada progresiva de las tropas israelíes del sur del Líbano, acompañada por el despliegue del Ejército libanés en las zonas fronterizas para impedir que Hezbollah vuelva a instalar infraestructura militar.
Desde el Departamento de Estado estadounidense señalaron que las conversaciones también buscan resolver los asuntos fronterizos pendientes y avanzar hacia un acuerdo permanente de paz y seguridad entre ambos países.
El primer ministro libanés responsabilizó a Hezbollah por la guerra
En medio del proceso diplomático, el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, lanzó duras críticas contra Hezbollah y responsabilizó al grupo terrorista por haber arrastrado al país a una guerra que provocó miles de víctimas y una profunda crisis humanitaria.
El primer ministro libanés responsabilizó a Hezbollah por la guerra
"Las inútiles aventuras bélicas dieron a Israel los pretextos para atacar nuestro país, destruir nuestras ciudades y desplazar a cientos de miles de personas", afirmó Salam en un mensaje publicado en la red social X.
El jefe de Gobierno sostuvo que el Líbano solo podrá recuperar plenamente su soberanía cuando exista un único Ejército nacional con control exclusivo sobre todo el territorio, en una crítica directa a la estructura militar paralela que mantiene Hezbollah.
Las declaraciones llegaron como respuesta al líder del grupo terrorista, Naim Qassem, quien volvió a rechazar las negociaciones con Israel y exigió suspender cualquier diálogo de paz.
Estados Unidos pidió avanzar con cautela
Por su parte, Estados Unidos reiteró su respaldo al proceso de negociación, aunque pidió avanzar de manera gradual para evitar nuevos riesgos para la población civil.
La embajadora estadounidense en el Líbano, Michel Issa, afirmó que acelerar el proceso podría poner en peligro a los habitantes de las zonas afectadas por el conflicto y sostuvo que es preferible consolidar correctamente las primeras etapas antes de extender el acuerdo a otras regiones.
Aunque el nivel de violencia disminuyó tras los entendimientos alcanzados en junio entre Washington, Jerusalén y Beirut, las autoridades israelíes mantienen las operaciones contra la infraestructura terrorista de Hezbollah para impedir que la organización vuelva a utilizar el sur del Líbano como plataforma para lanzar ataques contra Israel.