Brandon Riley-Mitchell, registrado como delincuente sexual, pudo convertirse legalmente en padre mediante gestación subrogada debido a que las restricciones aplicadas a la adopción no alcanzaban este procedimiento.
El caso de Brandon Riley-Mitchell, un hombre homosexual registrado como delincuente sexual en Pensilvania, generó un debate sobre las normas que regulan la gestación subrogada en ese estado después de que se conociera que obtuvo la custodia legal de un bebé nacido mediante este procedimiento.
Riley-Mitchell fue condenado en 2016 por delitos relacionados con comunicaciones sexuales con un menor y posesión de material de abuso sexual infantil. En ese momento trabajaba como profesor de química. Documentos oficiales del Departamento de Educación de Pensilvania registran que fue acusado de mantener comunicaciones de contenido sexual con un estudiante de 16 años, solicitarle fotografías desnudo y enviarle imágenes de sí mismo.
El pedofilo homosexual
El caso volvió a hacerse público en julio de 2025, cuando videos publicados por Riley-Mitchell y su pareja gay mostraron su denominada “experiencia de gestación subrogada” y al niño durante su primer año de vida. La difusión de las imágenes llevó a que se investigara el historial judicial de Riley-Mitchell y su condición de delincuente sexual registrado.
La particularidad jurídica del caso está en que Pensilvania prohíbe a determinados delincuentes sexuales adoptar o convertirse en padres de acogida, pero sus normas no establecen la misma prohibición para la gestación subrogada.
El fiscal del condado de York, Tim Barker, señaló que la legislación vigente permitió que Riley-Mitchell se convirtiera en padre mediante un mecanismo legal permitido por el gobierno demócrata y consideró que la situación evidenciaba una diferencia entre los controles aplicados a la adopción y los existentes para la gestación subrogada.
La controversia provocó además una reacción legislativa. Legisladores de Pensilvania presentaron una propuesta para cerrar lo que describieron como una laguna legal habilitada por el gobernador demócrata, impidiendo que personas condenadas por delitos sexuales contra menores obtengan la filiación legal mediante acuerdos de gestación subrogada y estableciendo controles de antecedentes para los padres intencionales.
El gobernador demócrata de Pensilvania Josh Shapiro
El abogado del pedofilo Riley-Mitchell defendió a su cliente y sostuvo que el delito por el que fue condenado involucró comunicaciones inapropiadas con un menor de entre 16 y 18 años, sin contacto físico, y que cumplió su condena y recibió tratamiento.
El caso abrió así un debate específico sobre los controles de protección infantil en la gestación subrogada en Pensilvania y sobre las diferencias legales entre adoptar a un menor y obtener la filiación de un hijo mediante un acuerdo de subrogación.