El pequeño pueblo inglés de Piddington, en Oxfordshire, votó abrumadoramente a favor de “separarse” del Reino Unido, en una consulta simbólica organizada como protesta contra los planes del Gobierno británico para instalar un centro de alojamiento para solicitantes de asilo en las inmediaciones de la localidad.
El resultado fue contundente: 285 personas votaron a favor de la secesión, 26 en contra y hubo un voto nulo. Con una participación cercana al 92%, el “sí” obtuvo aproximadamente el 91% de los votos válidos.














