El pequeño pueblo inglés de Piddington, en Oxfordshire, votó abrumadoramente a favor de “separarse” del Reino Unido, en una consulta simbólica organizada como protesta contra los planes del Gobierno británico para instalar un centro de alojamiento para solicitantes de asilo en las inmediaciones de la localidad.
El resultado fue contundente: 285 personas votaron a favor de la secesión, 26 en contra y hubo un voto nulo. Con una participación cercana al 92%, el “sí” obtuvo aproximadamente el 91% de los votos válidos.
Habitantes de Piddington votando en el referendum
La consulta no tiene efectos jurídicos ni constitucionales. Piddington no puede abandonar unilateralmente el Reino Unido mediante esta votación. Los propios organizadores la plantearon como una forma de protesta y de presión política frente a las decisiones del Gobierno central. Después del resultado, los responsables locales incluso comenzaron a referirse simbólicamente al lugar como el “Principado de Piddington”.
El origen de la protesta está en el proyecto para utilizar una antigua instalación del Ministerio de Defensa cercana al pueblo como alojamiento para hasta 1.256 solicitantes de asilo adultos y varones. El centro tendría una duración prevista de al menos diez años. Para una comunidad de alrededor de 350 habitantes, la dimensión del proyecto generó fuertes cuestionamientos entre los residentes.
Los vecinos cuestionan principalmente la escala del proyecto y la falta de participación de la comunidad en la decisión. El presidente del consejo parroquial, Tim McNally, sostuvo que el problema es de “proporcionalidad”, debido a la diferencia entre el tamaño de la población local y la cantidad de personas que serían alojadas en las instalaciones cercanas.
El Gobierno británico, por su parte, defiende la utilización de antiguas instalaciones militares como parte de su estrategia para alojar a los inmigrantes ilegales. La ministra de Cultura, Lisa Nandy, afirmó que el Ejecutivo necesita proporcionar alojamiento mientras intenta reducir el retraso acumulado en el sistema de asilo.
Inmigrantes ilegales llegando al Reino Unido
La votación de Piddington se convirtió así en una protesta local con repercusión nacional. Aunque no modifica el estatus del pueblo ni produce una separación efectiva del Reino Unido, el resultado expuso el rechazo de una parte ampliamente mayoritaria de los votantes participantes al proyecto migratorio previsto para la zona.
El caso también se suma al debate nacional sobre cómo distribuir el alojamiento de solicitantes de asilo y hasta qué punto las comunidades locales deben participar en las decisiones del Gobierno central.