El presidente del Congreso de Honduras, Tomás Zambrano, anunció que el país reforzará la presencia de las Fuerzas Armadas en las calles para combatir a las pandillas, las maras y el crimen organizado, en medio de una creciente preocupación por la inseguridad y la violencia.
Según explicó el dirigente hondureño, el Gobierno impulsará una estrategia de “combate frontal” contra las estructuras criminales mediante un despliegue conjunto entre militares y policías en distintos puntos del país. La medida apunta principalmente a enfrentar delitos vinculados a extorsiones, homicidios y narcotráfico.
“Se exige orden y acciones concretas contra la criminalidad. La población quiere seguridad y respuestas”, afirmó Zambrano al defender las reformas penales recientemente aprobadas por el Congreso hondureño.
El funcionario también confirmó que las Fuerzas Armadas tendrán mayores facultades dentro del sistema penitenciario, especialmente en tareas de administración y seguridad de las cárceles. Además, adelantó que Honduras avanzará en la construcción de nuevos centros penales con estándares de máxima seguridad para enfrentar la saturación y el descontrol dentro de las prisiones.
En paralelo, el Congreso aprobó la creación de una Agencia Nacional contra el Crimen (ANC), un organismo especializado que dependerá del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y que estará enfocado en inteligencia criminal, investigación y coordinación operativa contra organizaciones delictivas.
Zambrano sostuvo que estas medidas responden a pedidos concretos de operadores judiciales y organismos de seguridad, que reclamaban herramientas legales más duras para enfrentar el avance de las maras y bandas criminales que afectan desde hace años la calidad de vida de distintas regiones del país.
Maras hondureños.
La estrategia recuerda a los modelos de endurecimiento de seguridad aplicados en otros países de la región, donde los gobiernos optaron por reforzar la presencia militar y ampliar las facultades de las fuerzas de seguridad frente al crecimiento del crimen organizado.
El titular del Congreso hondureño también descartó definitivamente la posibilidad de construir cárceles en islas alejadas, una propuesta debatida en años anteriores, al considerar que resultaba “inviable” desde el punto de vista logístico y financiero. En cambio, aseguró que el Estado ya dispone de terrenos adecuados para ampliar la infraestructura penitenciaria dentro del territorio continental.