Hungría le declaró la guerra a la Unión Europea y rechazó recibir inmigrantes ilegales o pagar multas
El primer ministro de Hungría, el derechista Viktor Orbán
porRedacción
internacionales
El primer ministro Viktor Orbán anunció que "comienza la rebelión".
El primer ministro de Hungría, el derechista Viktor Orbán, le advirtió a Bruselas que su país no aplicará ninguna de las disposiciones del nuevo Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, pese a las recientes sanciones impuestas por el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Orbán reforzó su postura contraria a las políticas de fronteras abiertas y denunció presiones económicas por parte de la Unión.
“Con la decisión de hoy, Bruselas pretende obligar a Hungría a pagar aún más o a acoger a migrantes. Esto es inaceptable. Hungría ya gasta lo suficiente en proteger la frontera exterior de la Unión. No acogeremos a ningún migrante ni pagaremos por los migrantes de otros. Hungría no implementará las medidas del Pacto Migratorio. ¡Comienza la rebelión!”, expresó el mandatario.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán
Las críticas de Orbán se producen tras la aprobación del Pacto Migratorio, un paquete normativo que busca igualar los criterios de asilo en toda la UE y establece un mecanismo de “solidaridad obligatoria”.
Este sistema implica que los Estados miembros deberán elegir entre aceptar una cuota de inmigrantes ilegales o realizar contribuciones financieras para respaldar a los países con mayor presión migratoria. La administración húngara rechaza ambas opciones y sostiene que ya destina recursos significativos a la protección de la frontera exterior del bloque.
Las sanciones de la UE contra Hungría
En junio de 2024, el TJUE dictaminó que Hungría mantenía un incumplimiento persistente de una sentencia de 2020 relativa a procedimientos de asilo, lo que llevó al tribunal a imponer una multa única de 200 millones de euros, además de un millón de euros diarios mientras siga sin aplicar la normativa del bloque. El fallo calificó la conducta húngara como una “violación inédita y excepcionalmente grave del derecho de la Unión”.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán
Lejos de ceder, las autoridades húngaras reiteraron que no pagarán la multa. Además, sostuvieron que la defensa estricta de las fronteras y el rechazo a las cuotas migratorias constituyen cuestiones de soberanía nacional, incluso si ello implica afrontar consecuencias financieras de gran magnitud.
Esta actitud refuerza una estrategia que Orbán sostiene desde hace años: presentarse como un defensor de la identidad europea frente a las políticas migratorias de fronteras abiertas impuestas desde Bruselas.
Con su llamado a la “rebelión”, el primer ministro húngaro dejó en claro que no modificará su postura, aun cuando su país siga siendo víctima de sanciones y multas del bloque europeo.