El presidente de Israel, Isaac Herzog, comenzará la próxima semana una ronda de consultas con los representantes de las distintas fuerzas políticas para determinar quién cuenta con mayores posibilidades de formar el próximo gobierno. La decisión se produce después de unas elecciones legislativas que dejaron un Parlamento fragmentado y sin una mayoría suficiente para ninguno de los bloques.
Con el escrutinio finalizado, la coalición encabezada por el primer ministro Benjamin Netanyahu obtuvo 53 de los 120 escaños de la Knesset, el Parlamento israelí. Por su parte, la oposición liderada por Gadi Eisenkot consiguió 48 bancas, mientras que los partidos árabes alcanzaron una representación histórica de 19 escaños.













