Los ataques aéreos previos a la ofensiva habían debilitado las posiciones del grupo islamista, derribando torres que servían como centros de comando y almacenamiento de armas. La estrategia de Israel es precisa: reducir la capacidad de Hamas, que hoy se limita a ataques de guerrilla, y evitar que el grupo siga utilizando a la población civil como escudo humano.
Respaldo internacional y advertencias a Hamas
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que el tiempo de Hamas se agota y que cualquier acuerdo debe incluir la liberación de los rehenes y la desmovilización total del grupo terrorista. Tras reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu, Rubio dejó en claro que la comunidad internacional no puede aceptar una negociación que deje a Hamas intacto.















