Israel reafirmó que mantendrá sus operaciones militares y la denominada “zona de seguridad” en el sur de Líbano, desafiando las exigencias de Irán y marcando uno de los principales puntos de conflicto en las negociaciones que Teherán mantiene con Estados Unidos para consolidar la paz en Medio Oriente.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, el ministro de Defensa Israel Katz y el jefe del Estado Mayor Eyal Zamir emitieron una declaración conjunta en la que dejaron en claro que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no modificarán su estrategia en el frente norte.
Israel no cederá posiciones frente a Hezbollah
Tras una reunión en la que también participó el comandante del Mando Norte, Rafi Milo, las autoridades israelíes remarcaron que la seguridad de los ciudadanos israelíes seguirá siendo la prioridad absoluta del gobierno.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel continuarán actuando con determinación para neutralizar las amenazas contra nuestros soldados y ciudadanos, desmantelar la infraestructura terrorista y mantener la zona de seguridad en el sur de Líbano”, señalaron.
La declaración representa una respuesta directa a las demandas de Irán, que reclama el cese de las operaciones israelíes contra el grupo terrorista Hezbollah como condición para avanzar en un acuerdo regional más amplio.
Netanyahu endurece su postura frente a Teherán
El gobierno israelí insiste en que la presencia militar en el sur del Líbano es una necesidad estratégica para proteger a las comunidades del norte de Israel de los ataques de Hezbollah.
Las FDI continúan realizando operaciones contra posiciones e infraestructura del grupo terrorista respaldado por Irán. Según datos de las autoridades libanesas, los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah desde marzo han dejado más de 4.000 muertos y 12.000 heridos.

En los últimos días, funcionarios israelíes reiteraron que no existe ningún plan para abandonar la franja de seguridad actualmente bajo control militar israelí.
El canciller Gideon Saar sostuvo que Israel no tiene “ambiciones territoriales” en Líbano, aunque defendió la continuidad de las operaciones por motivos de seguridad.









