En el marco del creciente conflicto entre Israel e Irán, las tensiones en el sur del Líbano también se han intensificado. La noche del jueves, un comandante de Hezbollah fue abatido por un ataque con dron israelí en la localidad de Barish, en el sur del Líbano.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), el objetivo fue Yassin Izz a-Din, comandante de la unidad de artillería de cohetes de Hezbollah en la región del río Litani.
A-Din estuvo involucrado en múltiples ataques con cohetes contra el norte de Israel y en intentos por reconstruir la capacidad artillera de Hezbollah, lo que representaba una clara violación de los acuerdos entre Israel y Líbano, según las IDF.
Este ataque se enmarca en un contexto de mayor hostilidad entre Israel y los grupos proiraníes. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió a Hezbollah que se mantenga al margen del conflicto con Irán, afirmando que el líder del grupo, Naim Qassem, sucesor de Hassan Nasrallah, asesinado en septiembre en un ataque israelí, ''no ha aprendido de sus predecesores'' y que Israel ha perdido la paciencia con quienes lo amenazan. Katz subrayó que cualquier agresión de Hezbollah será respondida con severidad.

Por su parte, Qassem declaró el jueves que Hezbollah actuará como lo considere necesario frente al conflicto entre Israel e Irán. El grupo libanés reafirmó su solidaridad total con Irán y advirtió que las amenazas contra el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, tendrían ''consecuencias desastrosas''.
Calificaron las amenazas de asesinato contra Khamenei como una ofensa no solo a Irán, sino a cientos de millones de musulmanes en el mundo.
El conflicto se intensificó el 13 de junio, cuando Israel lanzó ataques aéreos sobre instalaciones nucleares y capacidades misilísticas iraníes, temiendo que Teherán esté cerca de desarrollar un arma nuclear.
Irán respondió con un masivo lanzamiento de misiles y drones contra territorio israelí. Uno de los ataques más graves alcanzó el hospital Soroka, en Beersheba, y varios edificios residenciales cerca de Tel Aviv, dejando al menos 240 heridos, cuatro de ellos en estado grave.











