El ataque coincidió con la transmisión de un discurso del líder hutí Abdul-Malik al-Houthi, quien hablaba sobre la situación en Gaza y prometía represalias contra Israel. Las reuniones para ver sus discursos solían ser momentos de congregación de altos funcionarios hutíes, lo que habría facilitado la identificación del blanco para el ejército israelí.
El ejército israelí declaró el jueves que había realizado un ataque ''preciso contra un objetivo militar del régimen terrorista hutí en la zona de Sanaá'', aunque no hizo comentarios tras conocerse la muerte del primer ministro.
Esta operación representa un cambio de táctica por parte de Israel, que pasa de atacar infraestructura a eliminar directamente figuras clave del liderazgo rebelde.












