Diputados y senadores opositores al régimen de Lula da Silva denunciaron una “escalada de autoritarismo” y el fin del Estado de Derecho en Brasil tras la decisión del juez-dictador del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, de dictar arresto domiciliario contra el expresidente y perseguido político Jair Bolsonaro. En respuesta, impulsan un pedido de juicio político contra Moraes en el Senado.
“Ante el agravamiento de esta escalada autoritaria, el Senado Federal tiene la obligación institucional y moral de actuar. Es urgente abrir de inmediato un proceso de destitución”, manifestaron los referentes opositores mediante un comunicado oficial. Además, en una reunión pública realizada fuera del Congreso, denunciaron que "hoy se decreta que nuestro país ya no es una democracia".
Además de la prisión domiciliaria, Moraes dispuso que Bolsonaro no pueda utilizar celulares, ya sea de forma directa o a través de terceros. También se le prohibió recibir visitas.

Las denuncias de la oposición
Según el juez amigo del dictador Lula, el expresidente incumplió en reiteradas ocasiones las "medidas impuestas previamente".“Bolsonaro no fue detenido por corrupción, ni por desvío de dinero público, ni por fraude o estafa a jubilados. Es inadmisible”, sostuvieron sus aliados en el Congreso.
En declaraciones a CNN, Flávio Bolsonaro aseguró que Brasil está “oficialmente bajo una dictadura” tras el fallo de Moraes, y acusó al magistrado de tener sed de venganza contra su padre.









