El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, brindó una nueva muestra de su autoritarismo este lunes al decretar la prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro alegando "reiterado incumplimiento" de medidas cautelares.
La medida tiene como fundamento la participación remota del exmandatario de derecha en una manifestación a su favor en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, el pasado domingo. A través de una videollamada publicada por su hijo, el senador Flavio Bolsonaro, el exmandatario cursó un breve mensaje a los asistentes.
Para De Moraes, cabecilla de la persecución judicial, esto fue suficiente para justificar la imposición del arresto domiciliario, sosteniendo que Bolsonaro violó las restricciones impuestas anteriormente, las cuales prohíben comunicarse públicamente, incluso mediante terceros.














