El gobierno de Letonia lanzó un ultimátum contra los ciudadanos rusos aumentando fuertemente la tensión en la región del Báltico.
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El gobierno de Letonia ha ordenado a 841 ciudadanos rusos abandonar el país antes del 13 de octubre, tras no cumplir con los requisitos legales establecidos por las autoridades letonas.
Esta medida es parte de una serie de políticas migratorias más estrictas implementadas por Letonia tras la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022. Según fue informado el 10 de octubre, los afectados no presentaron la documentación necesaria, como la prueba de conocimiento del idioma letón y la aprobación de controles de seguridad nacional.
Las enmiendas a la ley migratoria comenzaron tras el inicio de la guerra en Ucrania, y en 2024 se endurecieron aún más. Ahora, todos los ciudadanos rusos que residan en Letonia deben obtener el estatus de residente de larga duración en la Unión Europea, demostrar un nivel A2 de dominio del idioma letón y aprobar una evaluación de seguridad nacional antes del 30 de junio de 2025.
Estas condiciones buscan asegurar la integración de los residentes extranjeros y mitigar riesgos potenciales para la seguridad nacional.
Letonia ha endurecido sus políticas migratorias desde la incursión de Rusia en Ucrania en 2022
Unas 30.000 personas se vieron afectadas por estas reformas. La mayoría ha cumplido con los requisitos o ha optado por abandonar el país voluntariamente, aproximadamente 2.600 personas. Sin embargo, 841 ciudadanos rusos no presentaron la documentación a tiempo y ahora están en riesgo de deportación.
Madara Puke, jefa de relaciones públicas de la Oficina de Ciudadanía y Asuntos Migratorios de Letonia (OCMA), explicó que aquellos que no hayan cumplido con las nuevas normativas deben abandonar el país antes del 13 de octubre. Puke también indicó que algunos residentes rusos afirmaron no estar al tanto de los cambios hasta que les fueron retirados los beneficios sociales.
Después de esa fecha límite, quienes no hayan salido del país serán considerados residentes ilegales. Esto significa la suspensión de su acceso a servicios públicos, como la salud y la educación, y podrían enfrentarse a procesos de deportación forzosa llevados a cabo por la Guardia Fronteriza Estatal de Letonia.
Aquellos ciudadanos rusos que no hayan cumplido con los criterios establecidos, deberán abandonar Letonia antes del 13 de octubre
Estas acciones reflejan un endurecimiento generalizado de las políticas de seguridad nacional de Letonia, impulsadas por el deterioro de las relaciones con Moscú. En mayo, la ministra de Asuntos Exteriores, Baiba Braze, instó a los países miembros de la Unión Europea a cesar la emisión de visados a ciudadanos rusos.
Un mes después, el Parlamento letón aprobó una ley que prohíbe a ciudadanos de Rusia y Bielorrusia trabajar en sectores estratégicos o comprar bienes inmuebles en el país.
Estas medidas se enmarcan en un contexto regional más amplio de tensión geopolítica y creciente desconfianza hacia ciudadanos rusos dentro de la UE. Letonia, que comparte frontera con Rusia y tiene una importante minoría rusoparlante, busca proteger su soberanía y reforzar su cohesión nacional frente a posibles amenazas externas.
La ministra de Asuntos Exteriores de Letonia llamó a la Unión Europea a restringir la entrada de ciudadanos rusos a sus países