En medio de la creciente crisis política y social que atraviesa Bolivia, el gobierno de Estados Unidos volvió a expresar un fuerte respaldo al presidente Rodrigo Paz Pereira y denunció intentos de desestabilización impulsados por grupos violentos vinculados al narcotráfico.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, publicó un mensaje contundente en X donde aseguró: “Que no quepa duda: Estados Unidos apoya sin reservas al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No dejaremos que delincuentes y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”.
Las declaraciones representan una nueva señal de alineamiento entre Washington y la administración boliviana en medio de semanas marcadas por bloqueos, protestas violentas y pedidos de renuncia contra el mandatario boliviano.
Estados Unidos endurece su discurso contra los manifestantes
El respaldo estadounidense se viene profundizando desde hace varios días. El domingo, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental ya había condenado las movilizaciones y apoyado al gobierno de Rodrigo Paz para restablecer “el orden en favor de la paz, la seguridad y la estabilidad”.
“En Bolivia, los disturbios y los bloqueos han provocado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible”, indicó el comunicado difundido por Washington.
Además, la administración de Donald Trump denunció que existen sectores que buscan “desestabilizar al gobierno democráticamente elegido”.

EEUU vincula las protestas con el narcotráfico
Dos días después, el subsecretario de Estado Christopher Landau reforzó el mensaje y acusó directamente a sectores ligados al crimen organizado de intentar derribar al gobierno boliviano.
“Aquellos que perdieron abrumadoramente en las urnas el año pasado están intentando derrocar al presidente”, afirmó Landau.
El funcionario aseguró además que los manifestantes cuentan con “apoyo del crimen organizado y narcotraficantes”, una acusación que coincide con el discurso sostenido por la administración de Rodrigo Paz desde el inicio de la crisis.
Landau reveló incluso que mantuvo una conversación telefónica con el mandatario boliviano para transmitirle personalmente el respaldo de Estados Unidos frente a “este intento de sustituir el orden institucional por el dominio de la turba”.
Bolivia atraviesa semanas de fuerte conflictividad
Bolivia vive un escenario de máxima tensión desde hace varias semanas debido a protestas sindicales, bloqueos y movilizaciones impulsadas inicialmente por reclamos salariales y cuestionamientos a reformas vinculadas a la propiedad agraria.
Sin embargo, el conflicto escaló rápidamente hacia pedidos de renuncia contra Rodrigo Paz y derivó en violentos enfrentamientos entre grupos manifestantes y fuerzas de seguridad.








