Una decisión de seguridad nacional.
Esta postura más rigurosa hacia el otorgamiento de visas no es nueva. En junio de 2025, la administración Trump intensificó los controles de seguridad en el proceso de visado, exigiendo revisiones detalladas de la "presencia en línea" de todos los solicitantes.
En ese momento, el Departamento de Estado argumentó que cada proceso de adjudicación de visas es, esencialmente, una decisión de seguridad nacional. La intención es prevenir la entrada de individuos que puedan representar un riesgo para los ciudadanos estadounidenses o los intereses del país.













