Conversaciones internas, actas alteradas y votos falsos vuelven a poner bajo sospecha el origen del liderazgo del ultraizquierdista Pedro Sánchez en el PSOE.
Las primarias del PSOE de 2017, que marcaron el regreso político de Pedro Sánchez y su posterior proyección hasta la Presidencia del Gobierno, han quedado envueltas en una grave controversia tras la difusión de mensajes privados que describen presuntas maniobras para manipular el resultado. En el centro de las revelaciones aparece una frase concreta —“Mete los de los cuatro rumanos”— que, según una investigación periodística, sintetiza un esquema de votos fraudulentos, alteración de actas y manipulación de censos internos.
La información fue publicada por el medio ''El Español'', que asegura haber tenido acceso al teléfono móvil de Koldo García, exasesor del entonces ministro José Luis Ábalos. El contenido del dispositivo incluiría conversaciones vía WhatsApp que evidenciarían una operatoria coordinada para hacer trampa en las primarias celebradas el 21 de mayo de 2017, en las que Sánchez se impuso con alrededor del 70% de los votos frente a Susana Díaz y Patxi López.
Según la investigación, las irregularidades no se habrían limitado a un hecho aislado, sino que responderían a un patrón sistemático. Los mensajes describen instrucciones precisas para intervenir en votaciones internas, especialmente en Navarra, aunque las maniobras también se habrían extendido a otras federaciones clave como la Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía. El objetivo, siempre según lo publicado, era asegurar la victoria del candidato derrotado en 2016 y luego relanzado por el denominado “grupo del Peugeot”.
Pedro Sánchez.
El foco de las revelaciones está puesto en los intercambios entre Koldo García y su entonces pareja, Patricia Úriz, señalada como presunta colaboradora en la introducción de papeletas y la modificación de actas. Apenas iniciada la jornada electoral, Koldo le habría escrito: “Mete los de los cuatro rumanos”, una indicación que, de acuerdo con el medio, aludiría a la incorporación de votos inexistentes para inflar el resultado.
A lo largo del día, el contacto habría sido constante. Entre los mensajes textuales difundidos figuran órdenes como “Baja el listado” o “Escucha mete el de Roldán y Pérez y si vienen decid que habéis votado vosotros dos ok”. En otro momento, Úriz le habría indicado: “Estoy esperando un poco para que cuele lo de haber contado”, mientras que en otro intercambio señalaba: “Espada y yo no podemos votar hasta el último momento”. Para los investigadores periodísticos, estas frases apuntan a una manipulación deliberada del recuento y de la documentación oficial del proceso.
Un modus operandi con antecedentes
Las sospechas se refuerzan al observar que no sería la primera vez que aparecen mensajes de este tipo vinculados a procesos internos del PSOE. Tal como se había informado, en 2014 la UCO sacó a la luz conversaciones relacionadas con las primarias de ese año. En ellas, el entonces secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, habría transmitido instrucciones similares a Koldo García.
Uno de esos mensajes decía textualmente: “Cuando termine apuntas como que han votado esos dos que te faltan sin que te vea nadie y metes las dos papeletas”. Otro, atribuido también a Patricia Úriz, señalaba: “Dejo el acta en casa con los votos y así puedes decidir qué hacer con lo de que voten 16 o 17”. La reiteración de este tipo de prácticas alimenta la hipótesis de una estructura organizada para condicionar resultados internos.
Koldo, Sanchez y Cerdán.
El impacto político de estas revelaciones trasciende el ámbito partidario. La legitimidad del liderazgo de Pedro Sánchez, construido sobre la base de aquellas primarias, queda seriamente cuestionada si se confirman las irregularidades descriptas. Desde una mirada crítica, el contraste resulta evidente: el socialismo que se presenta como garante de la democracia interna y la transparencia aparece ahora asociado a prácticas de manipulación, fraude y opacidad.
Mientras tanto, la defensa de Koldo García ha solicitado el cese de las filtraciones vinculadas al material incautado en la operación del 20 de febrero de 2024, que permanece bajo custodia de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Su abogada, Leticia de la Hoz, denunció una situación de indefensión y anticipó acciones ante instancias nacionales y europeas.