A medida que avanzaba la marcha, el enojo ciudadano se transformó en una denuncia política. “Claudia no escuchó y el gobierno lo mató”, coreaban los participantes, señalando a la virtual sucesora del oficialismo, Claudia Sheinbaum, como responsable del clima de impunidad que atraviesa al país. El C5 de Michoacán registró el paso de los contingentes por la Avenida Francisco I. Madero Poniente, mientras se reportaban cortes de tránsito y tensión creciente.
La movilización tuvo un mensaje claro: el pueblo mexicano ya no confía en las promesas de “transformación” de la izquierda. En palabras de un manifestante: “No se trata de religión ni de partidos, se trata de justicia. Uruapan no está solo”.












