México reemplazó a Venezuela como principal sostén petrolero de Cuba
Claudia Sheinbaum junto al dictador cubano Miguel Diaz Canel.
porRedacción
internacionales
Datos de la industria revelan que Pemex ya aporta casi la mitad del crudo que consume la dictadura cubana.
México superó a Venezuela y se convirtió en el principal proveedor de petróleo de Cuba, consolidando un giro estratégico que refuerza al régimen comunista de La Habana tras la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro. Así lo revelan datos de la firma de monitoreo energético Kpler, que muestran un cambio profundo en el mapa de abastecimiento de la isla.
Durante años, Venezuela fue el sostén energético central de Cuba. Entre 2020 y 2023, los envíos venezolanos alcanzaron picos cercanos a los 30.000 barriles diarios. Sin embargo, ese flujo se desplomó de manera abrupta en 2024 y 2025, en un contexto marcado por sanciones, desvíos al mercado negro y, finalmente, la captura de Maduro por parte de Estados Unidos. Nicolás Maduro
En ese vacío emergió México. Según Kpler, el país gobernado por Claudia Sheinbaum exportó en 2025 un promedio de 12.284 barriles diarios de crudo a Cuba, lo que representa el 44% de las importaciones totales de la isla. Se trata de un aumento del 56% respecto del año previo, suficiente para desplazar a Venezuela al segundo lugar.
En contraste, los envíos venezolanos cayeron a unos 9.500 barriles diarios, apenas el 34% del total, un volumen 63% inferior al registrado en 2023. Rusia, Argelia y Libia completan el esquema de proveedores, aunque con participaciones claramente menores.
La petrolera estatal mexicana Pemex confirmó el vínculo en un informe bursátil presentado en Estados Unidos en diciembre, donde detalló que su filial Gasolinas Bienestar envió 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 de productos refinados a Cuba durante los primeros nueve meses del año. El valor de esas exportaciones fue estimado en unos 400 millones de dólares. Pemex aseguró que las operaciones se realizaron “dentro del marco legal”.
El dato no pasó desapercibido en Washington. Tras la captura de Maduro, el presidente Donald Trump afirmó que el régimen cubano estaba “listo para caer” debido a su histórica dependencia del petróleo venezolano. Sin embargo, el aumento de los envíos mexicanos permitió a La Habana amortiguar el golpe y sostener su frágil economía, atravesada por apagones diarios, escasez de divisas y un desplome del turismo. Claudia Sheinbaum.
La decisión mexicana expone al gobierno de Sheinbaum a un conflicto directo con Estados Unidos. En diciembre, la administración Trump reprochó públicamente a México por no desempeñar un “rol regional constructivo” alineado con los objetivos de la política exterior estadounidense. Legisladores republicanos de origen cubano advirtieron incluso sobre posibles consecuencias comerciales en la revisión del acuerdo de libre comercio prevista para 2026.
Lejos de retroceder, Sheinbaum defendió los envíos de crudo a Cuba como una decisión soberana y condenó la captura de Maduro, calificándola como una acción unilateral. Mientras tanto, México no solo reemplazó a Venezuela como proveedor energético, sino que pasó a ocupar un rol clave en la supervivencia de la dictadura cubana, en un momento de máxima tensión geopolítica en la región.