Señalan que la aplicación es clave para la comunicación de las tropas en el frente de combate en Ucrania.
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La decisión de las autoridades rusas de ralentizar la aplicación de mensajería Telegram generó una ola de críticas dentro del propio país, incluyendo advertencias de blogueros proguerra que señalan que la medida podría afectar directamente al funcionamiento del ejército en el frente de Ucrania.
El organismo de control de las comunicaciones de Rusia informó que la plataforma, utilizada diariamente por más de 60 millones de personas en el país, comenzaría a experimentar una creciente lentitud por no cumplir con regulaciones previas.
Aunque todavía no está definido si Moscú avanzará hacia un bloqueo total o si utilizará la ralentización como mecanismo de presión para forzar una mayor cooperación de la empresa, los primeros efectos ya se hicieron sentir. Miles de usuarios reportaron demoras en la carga de mensajes, videos e imágenes, aunque la mayoría de las funciones continúan operativas.
Telegram.
La ofensiva contra Telegram se inscribe en la estrategia del Kremlin de consolidar una “Internet soberana”, es decir, un entorno digital menos dependiente de tecnología extranjera y totalmente controlada por el Estado. En paralelo, las autoridades promueven una “superaplicación” estatal llamada Max, inspirada en el modelo chino WeChat, como alternativa nacional a plataformas extranjeras.
El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó que el Gobierno de Vladimir Putin está “en contacto con representantes” de Telegram y advirtió que, si la empresa no responde a los requerimientos oficiales, el regulador actuará “de acuerdo con nuestra legislación”.
Desde el exterior, el fundador de Telegram, Pavel Durov, empresario tecnológico multimillonario radicado en Dubái, reaccionó con una crítica pública hacia Rusia, comparando la medida con intentos de Irán de restringir la plataforma. “Restringir la libertad de los ciudadanos nunca es la solución correcta”, afirmó, y agregó: “Telegram defiende la libertad de expresión y la privacidad, sin importar la presión”.
Soldados rusos.
Sin embargo, las críticas más llamativas surgieron dentro del propio ecosistema proguerra ruso y en sectores vinculados directamente al frente militar. Desde el comienzo de la invasión a Ucrania, Telegram se convirtió en una herramienta central de comunicación para las tropas, especialmente a nivel táctico y en posiciones de retaguardia.
Muchas unidades utilizan chats grupales para coordinar logística, intercambiar información operativa y organizar la recaudación de fondos para equipamiento y municiones.
Las criticas de los blogueros y militares
En ese contexto, circularon en redes varios videos de blogueros y soldados cuestionando abiertamente la decisión. En uno de ellos, un militar cruzó al ente regulador: “¿Acaso nos lo preguntaste? ¿Alguien vino a averiguar si esto sería útil?”.
Otro efectivo describió la aplicación como “la única cadena” que conecta a las unidades con distintas estructuras estatales y pidió a las autoridades reconsiderar la medida: “Antes de hacer esto, piensen si es realmente necesario”.
También los blogueros proguerra cercanos al Ministerio de Defensa advirtieron sobre posibles consecuencias operativas. El canal pro-Kremlin Dva Mayora sostuvo que atacar a Telegram podría afectar la capacidad de respuesta ante ataques con drones, al señalar que "Telegram sigue siendo prácticamente el único medio de comunicación en las unidades de combate activas y ayuda a coordinar los grupos de fuego móvil interinstitucionales".
"Creo que está claro qué ocurrirá si se cierra Telegram. Miles de soldados quedarán sin comunicación, lo que, en el contexto de la ofensiva en curso, tendrá consecuencias fatales", escribió el otro referente.
En paralelo, el propagandista Alexander Sladkov coincidió en que no hay aplicaciones alternativas para el ejército: "¿Con qué reemplazarán Telegram en la Operación Militar Especial? Occidente nos dio un golpe de gracia de dos días con este Starlink desconectado. Ahora estamos enterrando este medio de comunicación y control... ¿Cómo ganaremos? ¿Con qué? ¿Con cacahuetes y TA-57? ¿Eso es todo?", preguntó.