El ministro de Defensa aseguró que las Fuerzas Armadas actuarán con “legalidad y serenidad” mientras el gobierno busca restablecer la circulación y garantizar el abastecimiento en distintas regiones del país.
El gobierno de Bolivia reafirmó su decisión de enfrentar los bloqueos que afectan a varias regiones del país y aseguró que las Fuerzas Armadas actuarán dentro del marco legal para contribuir al restablecimiento del orden. El mensaje fue transmitido por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, quien sostuvo que el Ejército mantendrá una conducta basada en la “legalidad y la serenidad” frente a la crisis que atraviesa la nación.
Las declaraciones se producen en medio de semanas de protestas y cortes de rutas que han provocado problemas de abastecimiento, dificultades en el transporte de mercancías y una creciente preocupación por el impacto económico y social de la crisis. En varias ciudades se han registrado faltantes de combustibles, alimentos y otros productos esenciales.
El ministro de Defensa Ernesto Justiniano junto al presidente Rodrigo Paz
Justiniano destacó que las fuerzas de seguridad tienen la responsabilidad de garantizar la libre circulación de personas y bienes, al tiempo que subrayó que todas las acciones del Estado se desarrollarán respetando la Constitución y las leyes vigentes. El ministro también señaló que el objetivo principal es evitar una escalada de violencia y proteger a la población civil.
El pronunciamiento llega pocos días después de que el Congreso aprobara nuevas herramientas legales para afrontar situaciones excepcionales y luego de varios operativos exitosos que permitieron reabrir corredores estratégicos hacia La Paz. El gobierno de Rodrigo Paz considera que recuperar la circulación en las principales rutas es fundamental para aliviar la presión sobre los mercados y restablecer la normalidad en las ciudades más afectadas.
Desde el Ejecutivo sostienen que los bloqueos han causado importantes pérdidas económicas y han perjudicado especialmente a trabajadores, comerciantes y productores que dependen del transporte terrestre para desarrollar sus actividades. Por ello, las autoridades insisten en que el derecho a la protesta no puede implicar la paralización indefinida del país ni poner en riesgo el abastecimiento de la población.
Seguidores de Evo Morales bloqueando una ruta
Mientras continúan las negociaciones y persisten algunos focos de conflicto, el gobierno busca transmitir una imagen de firmeza y control institucional. Las declaraciones del ministro de Defensa apuntan precisamente a reforzar ese mensaje: actuar con determinación para restablecer el orden, pero dentro de los límites establecidos por la ley y evitando una confrontación mayor.
En un contexto de creciente tensión política, la actuación de las Fuerzas Armadas será observada de cerca, ya que podría resultar decisiva para la evolución de una crisis que mantiene a Bolivia en una situación de alta incertidumbre.