El ministro de Seguridad Social de Brasil, Carlos Lupi, cercano al mandatario brasileño Lula da Silva, presentó el viernes su renuncia al cargo, tras quedar vinculado a una esquema de corrupción detectado en su cartera, a través de la cual se desviaron fondos por un monto equivalente a 1.100 millones de dólares de las cuentas de aproximadamente cuatro millones de jubilados.
El escándalo generado por el perjuicio a los beneficiarios del sistema previsional tornó insostenible su continuidad en el puesto. Por ello, el ministro decidió apartarse de sus funciones, y su renuncia fue aceptada por el autoritario presidente socialista Luiz Inácio Lula da Silva, según confirmó el Ejecutivo mediante un comunicado oficial.
El ministro se encontraba en el centro de una crisis política luego de descubrirse deducciones indebidas en los haberes de jubilaciones y pensiones, efectuadas por sindicatos y otras entidades, presuntamente con la complicidad de empleados del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS).

La renuncia fue comunicada oficialmente por el gobierno. “Tomo esta decisión con la tranquilidad de saber que mi nombre no ha sido mencionado en ningún momento durante las investigaciones”, expresó Lupi en una carta publicada en su cuenta de X.
Carlos Lupi, de 68 años, forma parte del Partido Democrático Laborista (PDT), fuerza política históricamente cercana al socialista Lula y al Partido de los Trabajadores (PT).









