Dos altos diputados laboristas han sugerido que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, podría verse obligado a dejar el cargo en los próximos meses si su gobierno continúa mostrando un bajo rendimiento.
Según informó Sam Coates, subeditor político de Sky News, fuentes dentro del propio gobierno, incluyendo un miembro del gabinete y un político destacado, han puesto ''en alerta'' a Starmer.
Ambos advirtieron que si el Partido Laborista obtiene malos resultados en las elecciones regionales previstas para mayo del próximo año en Gales, Escocia y Londres, esto podría significar el fin del liderazgo de Starmer en Downing Street.
Coates subrayó que ''el nivel de infelicidad y desesperación en partes del Partido Laborista es tan notable'' que algunos ministros creen que Starmer podría verse obligado a dimitir en cuestión de meses.

En Gales, el partido Reform UK de Nigel Farage, está experimentando un fuerte aumento en las encuestas, mientras que en Londres, el Laborismo enfrenta presión desde la izquierda, especialmente por parte de los Verdes. Esta combinación de amenazas políticas está generando tensión dentro del partido y cuestionamientos sobre la estrategia del primer ministro.
En medio de este clima de incertidumbre, Starmer reafirmó públicamente su apoyo incondicional a la canciller del Tesoro, Rachel Reeves, quien tuvo una aparición visiblemente emocionada durante una sesión de preguntas al primer ministro. Un portavoz explicó que su estado se debía a ''un asunto personal''.
Sin embargo, su reacción tuvo un impacto negativo inmediato en los mercados financieros: la libra esterlina y los bonos gubernamentales a largo plazo sufrieron una caída considerable.











