El presidente comunista del gobierno español ha sido blanco de durísimas críticas por casos de corrupción relacionados con el accidente ferroviario en Madrid.
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El accidente ferroviario registrado el domingo por la tarde en las inmediaciones de Adamuz (Córdoba), que ha dejado hasta el momento 40 fallecidos y 39 personas hospitalizadas, ha generado una profunda conmoción en España y ha abierto un intenso debate político sobre la gestión de las infraestructuras ferroviarias bajo el gobierno comunista de Pedro Sánchez.
A la tragedia humana se ha sumado la polémica tras conocerse que el tramo de vía donde se produjo el siniestro fue renovado recientemente por una empresa vinculada a la trama de corrupción que afecta al entorno del exministro de Transporte José Luis Ábalos.
El siniestro ocurrió cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que cubría el trayecto Málaga-Madrid, descarriló e invadió la vía paralela, colisionando con un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario entre Madrid y Huelva.
Se han registrado más de 40 fallecidos y múltiples heridos tras el desarrilamiento del tren
El impacto fue devastador: dos vagones del Alvia cayeron por un talud de cuatro metros y quedaron prácticamente desintegrados, lo que ha dificultado las labores de rescate e identificación de víctimas.
Según el último balance oficial, 13 de los heridos permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos, aunque su vida no corre peligro. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias, mientras los forenses siguen realizando autopsias en el Instituto de Medicina Legal de Córdoba. La cifra de víctimas mortales podría aumentar, ya que aún se inspeccionan los vagones más dañados.
En el plano político, la investigación preliminar que apunta a la rotura de un tramo de la vía como origen del descarrilamiento ha situado el foco en el Ministerio de Transporte y, por extensión, en el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La polémica se intensificó tras revelarse que el tramo Guadalmez-Córdoba, finalizado en mayo de 2025 con una inversión de 52,5 millones de euros, fue ejecutado en parte por la constructora Azvi, vinculada a adjudicaciones bajo sospecha en el marco de la conocida trama de Koldo García y el exministro Ábalos.
El exministro de Transporte de Sánchez ha sido vinculado al accidente por el papel de la empresa Azvi en la manutención del tramo vial
Desde la oposición se han multiplicado las críticas, que acusan al gobierno de una deficiente supervisión de las obras públicas y de haber permitido que prácticas irregulares influyeran en infraestructuras críticas para la seguridad de los ciudadanos. El hecho de que el tramo siniestrado fuera renovado hace apenas unos meses ha reforzado las dudas sobre la calidad de los trabajos y los controles realizados.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya ha solicitado a Adif los registros de circulación de los días previos y analiza tanto los carriles como las cajas negras de ambos trenes. Un juzgado de Montoro se ha hecho cargo de las diligencias penales.
El presidente de Renfe ha descartado un fallo humano o un exceso de velocidad, lo que refuerza la hipótesis de un problema en la infraestructura.
Sánchez suma una nueva acusación luego de que la CIAF haya solicitado los registros de circulación