En una decisión histórica que marca un antes y un después en la política migratoria estadounidense, el Congreso de los Estados Unidos aprobó recientemente el ambicioso proyecto de ley impulsado, denominado One Big Beautiful Bill, por el presidente Donald Trump.
La iniciativa transforma al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en la mayor agencia de seguridad interior del país, con un presupuesto que supera al de la mayoría de los ejércitos del mundo, incluido el de potencias como Israel, Italia o Brasil.
Esta ley de presupuesto, que representa el compromiso de Trump con la seguridad fronteriza y la soberanía nacional, contempla una financiación sin precedentes para el ICE: 150 mil millones de dólares distribuidos a lo largo de cuatro años, lo que equivale a un promedio anual de 37.500 millones de dólares.














